El mal clima impidió a los buzos ir al rescate del oro

El mal clima impidió a los buzos ir al rescate del oro

Hay 9,5 toneladas de metales preciosos a 81 metros bajo el mar. Lo intentarán hoy. Operativo frente a las costas de Santa Cruz.

Hay 9,5 toneladas de metales preciosos a 81 metros bajo el mar. Lo intentarán hoy. Operativo frente a las costas de Santa Cruz.

Anoche, al cierre de esta edición, aún no había podido iniciarse la misión de rescate de las 9,5 toneladas de oro y plata que desde enero pasado se encuentran hundidas en el Atlántico Sur, frente a la costa de Santa Cruz. La culpa, dijeron las fuentes consultadas, fue de los vientos fuertes y del mar de fondo, que impidieron que los buzos que participaban de las tareas se sumergiesen con seguridad.

La expedición partió en la tarde del sábado del puerto de Punta Quilla, a bordo del buque C-Sailor. Ya en la madrugada de ayer, el barco se encontraba posicionado sobre el lugar en el que está hundido el Polar Mist. Aunque la idea original era empezar los trabajos de rescate en ese mismo momento, por culpa del clima se debió atrasar el inicio de las tareas.

La carga de oro y plata, valuada en 18 millones de dólares, se hundió el pasado 18 de enero. El mineral era transportado en el pesquero chileno Polar Mist cuando la embarcación naufragó por razones que nunca quedaron claras.

A fines de junio pasado, en una misión que también se realizó a bordo del C-Sailor, finalmente se pudo establecer que el valioso cargamento aún estaba en las bodegas del pesquero hundido. Ahí se planificó esta segunda misión, de la que participan 23 buzos, en su mayoría chilenos y mexicanos.

Hay también 6 argentinos, pero ninguno de ellos se sumergirá hasta los 81 metros en los que se encuentra el barco hundido. "Los argentinos sólo asistirán a los buzos que desciendan", explicaron.

De la expedición participan una empresa holandesa (su nombre es Mammoet, la misma que rescató al submarino Kursk), la chilena STS y la compañía de salvamento argentina Raúl Negro S.A. La Prefectura aprobó el plan de rescate el jueves de la semana pasada.

Como el C-Sailor es un buque de dimensiones algo modestas para semejante expedición, en la cubierta se debieron colocar containers que servirán de dormitorios para los buzos.

Para el inicio de la misión se debió rastrear contrarreloj por toda Argentina y Chile una gran cantidad de helio. Ese gas se mezcla con oxígeno hospitalario ((la mezcla se denomina "heliox") para elaborar el "aire" que respiran los buzos bajo el agua.

Una anterior misión de rescate fracasó, el 19 de abril, porque no hubo acuerdo entre Lloyds (es la empresa que tiene asegurada la carga y que financia los trabajos) y el personal que participaría de la expedición. El conflicto fue porque la aseguradora no aceptó pagar una suma de dinero como premio en caso de que se rescatara el oro. Esta vez, por contrato, el personal aceptó no reclamar premios. Por: Carlos Galván

13/07/09
CLARÍN

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio