El kirchnerismo ahora propone reembolsos a las exportaciones de Patagonia

El kirchnerismo ahora propone reembolsos a las exportaciones de Patagonia

La compensación que existía se eliminó, pero las desventajas competitivas se mantienen, ése es el argumento para su restitución. El principal destinatario sería la industria pesquera. El beneficio no sería temporal sino permanente.

La compensación que existía se eliminó, pero las desventajas competitivas se mantienen, ése es el argumento para su restitución. El principal destinatario sería la industria pesquera. El beneficio no sería temporal sino permanente.

La diputada nacional por Chubut Nancy González, presentó un proyecto de ley que promueve el restablecimiento de un esquema parecido a lo que fueron los reembolsos por puertos patagónicos. La legisladora integra el bloque del Frente para la Victoria y mantiene fluidos vínculos con el kirchnerismo y su iniciativa buscaría ser consensuada con otras bancadas.

La propuesta hace una especial mención en sus fundamentos a la situación desventajosa que tiene la industria pesquera patagónica respecto de Mar del Plata, y plantea que el beneficio no sea temporal sino permanente, porque las desventajas son permanentes.

El reembolso sería desde el paralelo 40° hasta Ushuaia en un porcentaje que varía del 4 al 9, se excluye a productos no industrializados y establece que la exportación se deberá hacer por el puerto más próximo al lugar del procesamiento, evitando que se trasladen productos desde el lugar de producción más al sur para ganar más beneficio, un mecanismo que desnaturalizó el anterior sistema de reembolsos por puertos patagónicos.

Las compensaciones adicionales de las cuales gozará la exportación de las mercaderías serían los siguientes: Para aquellos puertos ubicados al sur del paralelo 40º: un 4 por ciento (San Antonio Este, Puerto Madryn). Para aquellos puertos ubicados al sur del paralelo 44º: un 5 por ciento (Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado, Caleta Olivia). Para aquellos puertos ubicados al sur del paralelo 48º: un 7 por ciento (Punta Quilla, San Julián). Para aquellos puertos ubicados al sur del paralelo 52º: un 9 por ciento (Río Gallegos, Ushuaia).

Será aplicada únicamente a la exportación de mercaderías originarias de la región ubicada al sur del paralelo 40º, que se exporten en estado natural o manufacturado en establecimientos industriales radicados en la misma.

Quedan expresamente excluidas todas aquellas mercaderías que impliquen una actividad meramente extractiva y se menciona puntualmente los provenientes de la minería.

La compensación adicional será aplicada, en lo que respecta a los productos del mar, exclusivamente a las capturas efectuadas por buques de bandera argentina.

Para evitar las distorsiones del anterior esquema, la Dirección General de Aduanas pediría los certificados que emitan los gobiernos provinciales en los que se consigne que las mercaderías en cuestión cumplen con los requisitos de origen. Ese documento se otorgará en función del puerto más cercano al lugar de producción, dentro de la provincia que expida el certificado.

Las desventajas siguen
González recordó el origen, prórrogas y eliminación progresiva del viejo sistema de reembolsos, que variaba conforme la ubicación del puerto de embarque. Fue pensado como un instrumento temporal, el cual fue prolongado en el tiempo y buscaba equiparar a los puertos patagónicos con aquellos que por infraestructura, asiento y ubicación en grandes ejidos urbanos, de concentración económica, se ven beneficiados con claras ventajas comparativas. El beneficio se extinguió, pero para la Patagonia aquellas desventajas siguen estando presentes.

“La desaparición de los reembolsos, que habían resultado vitales para la actividad industrial en la Patagonia, ha provocado un empeoramiento de la situación económica de las empresas de la región”, advirtió la legisladora nacional por Chubut.

“Cuando sostenemos que existe una asimetría entre la región patagónica y el centro del país, nos basamos en hechos concretos. Por ejemplo: en la patagónica los sueldos son un 20 por ciento más altos debido a que se paga a los empleados un plus por ‘zona desfavorable’; las empresas deben, además, costear el transporte de su personal ya que en muchas de las ciudades patagónicas no existe un sistema de transporte público que llegue hasta los puertos o zonas industriales. Las empresas de la Patagonia deben hacer frente, además, a la escasez de agua potable (cuesta aproximadamente un 38 por ciento más que en la provincia de Buenos Aires) que existe en esas regiones predominantemente áridas, lo cual complica los procesos industriales a desarrollarse”, explicó González detallando la incidencia de los mayores costos en el proceso productivo de la región sur del país.

Asimismo, resaltó que no existe en la región la disponibilidad de insumos industriales que pueden adquirirse más fácilmente y a menor costo en otros sectores del país. “No sólo la adquisición, sino también la reparación de maquinaria industrial se tornan un problema. Por ejemplo, no hay en toda la Patagonia ningún dique para reparación de buques, por lo que las empresas deben movilizarlos a Bahía Blanca o Buenos Aires. Todo ello implica un costo extraordinario que sólo costean las empresas patagónicas”, dijo.

Costos y presión fiscal
González citó como ejemplo al sector pesquero, “que resulta uno de los más representativos, ya que gran parte de su producción se exporta. El crecimiento desmedido de los costos, entre ellos el costo de la mano de obra que ha dejado de ser de un 33 por ciento a un 50 por ciento en la estructura de costos, ha conseguido anular el efecto positivo de la devaluación de fines del 2001 y principios de 2002”.

La diputada argumentó que a esa suba de costos se suma que “se fueron perdiendo los incentivos con los cuales contaba el sector pesquero entre los cuales estaban incluidos los reembolsos. A esto se agrega la implementación de los derechos de exportación y haber perdido los reintegros impositivos”, precisó al mencionar temas claves que afectas a las empresas del sector.

Con todo ello, “les resulta prácticamente imposible a los puertos de la Patagonia competir con ciudades como Mar del Plata, donde el costo operativo es ostensiblemente menor”, comparó

Fijos y perdurables
Es cierto que las desventajas competitivas de las distintas actividades productivas patagónicas con respecto a otras regiones del país, son consecuencia de una determinada serie de circunstancias. “Estos factores no son de carácter temporal, sino más bien permanentes, razón por la cual, este proyecto propone que los reembolsos adicionales sean fijos y perdurables, elaborando así un sistema con mayor seguridad jurídica que permitirá la radicación y permanencia de muchas actividades industriales, con mayores inversiones y por ende, mayor generación de empleo genuino”, resaltó.
Por Nelson Saldivia

20/05/10
REVISTA PUERTO

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