El incendio del Irízar no provocó daños ambientales

El rompehielos transportaba 80 toneladas de residuos peligrosos.

El rompehielos transportaba 80 toneladas de residuos peligrosos.

Así lo determinó una inspección al buque insignia de la Armada Argentina realizada por técnicos de la Secretaría de Ambiente de la Nación.

La combustión de gran parte de la carga de residuos peligrosos que transportaba el rompehielos Almirante Irízar al momento de incendiarse el 10 de abril último, a 140 millas de Puerto Madryn, no afectó al ambiente ni perjudicó la salud de sus 296 tripulantes.

Así lo determinó una inspección al buque insignia de la Armada Argentina realizada por técnicos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, encabezados por el subsecretario de Fiscalización y Control Ambiental, Dr. Raúl Vidable.

La valoración de impacto ambiental se efectuó el último fin de semana en la dársena de la base naval Puerto Belgrano (ubicada a 30 kilómetros de Bahía Blanca) donde se encuentra amarrado el rompehielo siniestrado, luego de ser trasladado hasta allí por el remolcador Libertador y el Aviso Suboficial Castillo.

Los trabajos de inspección se concretaron en la bodega del Irízar, donde estaban almacenadas 80 toneladas de residuos peligrosos (combustibles, aceites, hidrocarburos, solventes, resinas y desperdicios generados por la actividad de los laboratorios de investigación en las bases antárticas).

La carga peligrosa iba ser traslada hasta el puerto de Buenos Aires ya que el denominado “Continente Blanco” es territorio libre de basura, declarado como tal por tratados internacionales.

La Secretaría de Ambiente de la Nación controlará el desembarco, transporte, tratamiento y disposición final de dichos residuos tóxicos con el fin de resguardar la salud de la población y el ambiente en general.

Vale destacar que la inspección al rompehielos Irízar se realizó en virtud de un acuerdo entre la Secretaría de Ambiente de la Nación y la Armada Argentina para dar cumplimiento a disposiciones del juez federal subrogante Ricardo Sastre, quien lleva adelante la investigación judicial del siniestro.
 
Un gigante herido
 
Cuando sufrió el percance, el rompehielos de 121 metros de eslora por 15 de manga y 15 mil toneladas de desplazamiento a carga plena, navegaba desde Ushuaia a Buenos Aires tras cumplir con la Campaña Antártica 2006-2007.

El buque había partido desde Buenos Aires el 6 de diciembre del año pasado y transportaba a personal militar de la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército, y a civiles de la Dirección Nacional del Antártico.

El emblemático rompehielos fue construido en Finlandia en 1975 y sirvió de hospital en la Guerra de las Malvinas, por lo que recibió la medalla por Operaciones de Combate.

Su nombre rinde homenaje a Julián Irízar, el comandante de la corbeta Uruguay que en 1903 rescató en la Antártida a una expedición científica sueca perdida desde el año anterior.

Es una embarcación apta para regiones polares porque puede navegar en forma continua en campos de hielo de hasta un metro de espesor y, por embestida, romper bloques de más de cinco metros.

Todos los años realiza campañas antárticas para relevar personal y abastecer las bases y estaciones argentinas en el continente blanco.

En junio del 2002 el rompehielos acudió en ayuda del buque alemán "Magdalena Oldendorff" que se hallaba varado desde el 30 de mayo de ese año en la Antártida en el denominado operativo "Cruz del Sur".

24/04/07
DIARIO DE MADRYN

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