(FNM) La producción en el yacimiento noruego de Goliat, en el Mar de Barents, empezó el año pasado. El yacimiento, considerado desde el aspecto batimétrico como “poco profundo”, tiene –según los expertos- un inmenso potencial de largo plazo, habida cuenta de las significativas reservas de petróleo y gas existentes en el área circundante. Sin embargo, el desarrollo en la región tiene riesgos aparejados.
(FNM) La producción en el yacimiento noruego de Goliat, en el Mar de Barents, empezó el año pasado. El yacimiento, considerado desde el aspecto batimétrico como “poco profundo”, tiene –según los expertos- un inmenso potencial de largo plazo, habida cuenta de las significativas reservas de petróleo y gas existentes en el área circundante. Sin embargo, el desarrollo en la región tiene riesgos aparejados.
Las normas de seguridad noruegas advierten que las futuras instalaciones de petróleo y gas podrían verse obligadas a desconectar sus plataformas, por causa del hielo que envuelve al Mar de Barents, un mar marginal del Océano Ártico ubicado frente a las costas del norte de Noruega y Rusia. En tanto gran parte de su mitad sur está libre de hielo durante todo el año, la composición de la mitad norte varía en función de la estación del año. La Autoridad de seguridad Petrolera de Noruega (PSA) informa que pueden encontrarse hielo marino y témpanos al sur de Bear Island, ubicada en la porción occidental del Mar de Barents, y que ello podría plantear un riesgo para las futuras plataformas.
Las chances actuales de que la plataforma ubicada en el yacimiento Goliat sea golpeada por un témpano son suficientemente bajas como para descartarse la necesidad de disponer de estrategias de desconexión. Sin embargo, el yacimiento Johan Castberg, asignado a Statoil y que comenzaría a desarrollarse en 2017, necesitará muy probablemente estar preparado para desconectarse, si el hielo se acercara demasiado.
El gobierno noruego exige a las compañías petroleras que trabajan en aguas del Ártico, que ubiquen sus instalaciones a no menos de 30 millas de zonas de hielo, a fin de salvaguardar los recursos ambientales de la región y prevenir accidentes.
Arne Kvitrud, de PSA, explicó que “la mejor solución es evitar todo impacto del hielo sobre la plataforma. Por ello el objetivo es que ésta se mantenga lejos del campo de hielo. Los trabajos de perforación más recientes se han llevado a cabo a 50 km de la zona de hielo marginal. Si se acercaran más, habría que desconectar la plataforma. No se han desarrollado operaciones tan cerca del borde de hielo”.
Más allá de los riesgos potenciales, es poco probable que las compañías petroleras se alejen de la región. Según lo declarado el año pasado por la Dirección de Petróleo de Noruega, Goliat es un extenso yacimiento con una infraestructura que será significativa para el desarrollo de nuevos descubrimientos en las áreas circundantes.
Goliat fue programado para que comenzara a operar en 2013, pero el inicio se vio demorado hasta la primavera de 2015, por causa de desafíos en la ingeniería y los procesos de construcción de la FPSO (unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga). (Mar Ex. Adaptado al español por NUESTROMAR9
23/10/15

