El Gobierno sospecha que el buque «Sakoba», secuestrado en el Índico, practicaba la pesca ilegal, y precisa que carece de la baliza habitual para su localización.
El Gobierno sospecha que el buque «Sakoba», secuestrado en el Índico, practicaba la pesca ilegal, y precisa que carece de la baliza habitual para su localización.
Fuentes del Ejecutivo expresaron a Efe estas sospechas y señalaron que el barco, que tiene pabellón de Kenia y que es operado por una empresa con sede en Ghana, habría sido denunciado en alguna otra ocasión por practicar la pesca ilegal.
Las fuentes citadas señalaron que, aparte del hecho de que su patrón es una persona de origen portugués y que tiene la nacionalidad española, la única relación del «Sakoba» con España es que una empresa de Vigo, Sakald Pesca S.L., compra sus capturas, al ser socia de la compañía East Africa Deep Fishing, a la que pertenece el «Sakoba».
Asimismo, fuentes del Ejecutivo precisaron que el barco fue apresado por los piratas no en Somalia, sino a pocas millas de la costa de Tanzania, y que el Ministerio de Asuntos Exteriores va a prestar la atención consular pertinente al capitán, que tiene la nacionalidad española. La tripulación la completan diez kenianos, dos senegaleses, un polaco, un caboverdiano y un namibio.
Aunque a mediodía de ayer el ministro Moratinos señaló que el Gobierno iba a activar el protocolo de crisis, horas más tarde el Ejecutivo cambió de opinión al ver el rumbo de los datos que llegaban del Índico. Fuentes de la Vicepresidencia Primera señalaron a ABC que el gabinete de crisis no se constituirá ya que no se dan las circunstancias precisas, al tratarse de un caso muy diferente al «Alakrana». No obstante, estas fuentes precisaron que el Ejecutivo hará un seguimiento del «Sakoba» y ofrecerá la colaboración que le soliciten.
Barco bajo sospecha
Las primeras informaciones sobre las posibles actividades irregulares del palangrero fueron aportadas por Ecoterra, la principal organización no gubernamental que se dedica a monitorear las aguas de Somalia. Denunció que el barco se encontraba en los últimos años bajo vigilancia por parte de «ésta y otras organizaciones» debido a las sospechas de que practicaba «la pesca ilegal», así como ante una posible «colaboración con los piratas somalíes en sus actividades ilegales». Por ello, para la organización, hablar de «secuestro» siempre es «una buena cobertura para encubrir operaciones criminales, ya sea la pesca ilegal, el contrabando, la trata o secuestro de otros buques».
Para Ecoterra esta situación no resultaría ninguna novedad. Ya en 2005, el «Sakoba» -registrado entonces con Malaka Shipping de Ghana-, se vio implicado en otro «incidente ilegal» en el que parte de su tripulación resultó herida. Por su parte, Sakald Pesca de Vigo subrayó ayer en un comunicado que el «Sakoba» no debe ser confundido con el pesquero arrastrero «Sakoba I», que fue «denunciado por Greenpeace el 2 de abril del 2006 transbordando ilegalmente en aguas de Sierra Leona».
Andrew Mwangura, del Programa de Asistencia a Marineros para el Este de África, relató a ABC que «tienen constancia de que el barco está siendo utilizado como lanzadera para los esquifes piratas, aunque podría haber sido secuestrado hace una semana».
Sakald, la comercializadora en España de las capturas del buque, precisó que «supuestamente fue secuestrado por piratas somalies, cuando se encontraba faenan-do en aguas de Tanzania, de cuyo Gobierno tiene la preceptiva licencia» de pesca.
Mientras, la misión europea «Atalanta» mantiene «vigilado» al «Sakoba», que sigue rumbo hacia el puerto somalí de Haradere.
EDUARDO S. MOLANO/ABC | NAIROBI / MADRID
12/03/10
ABC.ES
