El Gobierno repudió la violencia desatada en Santa Cruz

El jefe de Gabinete consideró “inadmisibles” las derivaciones del reclamo gremial de marineros; ayer incendiaron seis fábricas pesqueras; continúan las negociaciones.

El jefe de Gabinete consideró “inadmisibles” las derivaciones del reclamo gremial de marineros; ayer incendiaron seis fábricas pesqueras; continúan las negociaciones.

El Gobierno reaccionó con dureza tras los graves incidentes desatados por otro conflicto gremial en la provincia del presidente Néstor Kirchner.

El encargado de repudiar los hechos fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que calificó de "inadmisible el nivel de violencia" desencadenado por el reclamo de marineros, que terminó ayer con la toma de la municipalidad de Puerto Deseado y la quema de fábricas pesqueras en Santa Cruz.

En tanto, los huelguistas retomaron esta tarde las negociaciones y esperan en un piquete, levantado en la zona de las plantas pesqueras, una respuesta por parte de las autoridades a sus reclamos.

Los manifestantes, pertenecientes a la Agrupación de Marineros Santacruceños y a la filial local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), desconocen el convenio laboral firmado por la conducción nacional del gremio y reclaman ser exceptuados del pago del impuesto a las ganancias.

Daniel Medina, uno de los líderes de la protesta y delegado del intervenido SOMU local, indicó a LANACION.com que los trabajadores están tratando de "poner un manto de tranquilidad", aunque relató que siguen concentrados y aguardan la llegada de trabajadores de otros gremios para respaldar el reclamo.

De cerca. Más temprano, Fernández, había aclarado por radio La Red, que el conflicto tiene que ver con "una demanda salarial de marineros a empresas pesqueras". No obstante, afirmó que desde el gobierno nacional se sigue "de cerca el tema". Anoche se decidió el envío de efectivos de la Gendarmería.

Incidentes. Ayer, unos cien marineros que están de huelga desde hace 15 días incendiaron seis plantas procesadoras de pescado en Puerto Deseado y provocaron destrozos en la municipalidad local.

Estos hechos se produjeron mientras el Presidente y su esposa, Cristina Fernández, visitaban la provincia y realizaban un acto en Puerto Santa Cruz.

La crisis. Entre marzo y mayo de este año Santa Cruz atravesó una profunda crisis. El conflicto comenzó con el reclamo de los docentes por mejoras salariales y de restablecimiento de las paritarias como forma de negociación gremial, que había sido anulado en 1991 cuando Kirchner era gobernador.

El clima se tensó aún más tras el asesinato del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén a principios de abril y terminó de acentuarse cuando otros gremios de la provincia, como los estatales y los municipales, se sumaron a las protestas.

Tras varias movilizaciones masivas Kirchner decidió reemplazar al gobernador Carlos Sancho, que había asumido tras la caída de Sergio Acevedo en marzo del año pasado, por Peralta.

21/07/07
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio