(FNM) Así como con el ferrocarril, el gobierno va a regular la actuación del monopolio privado en los puertos de Brasil con el objeto de ampliar el acceso a terminales construidas por empresas, dijo una fuente gubernamental. (FNM) Así como con el ferrocarril, el gobierno va a regular la actuación del monopolio privado en los puertos de Brasil con el objeto de ampliar el acceso a terminales construidas por empresas, dijo una fuente gubernamental. En el caso de los ferrocarriles, el gobierno modificó las reglas para el uso de líneas privadas, obligando a las concesionarias ferroviarias de carga a compartir sus redes por medio del “derecho de paso” o “tráfico mutuo”. El anuncio de los cambios en materia portuaria debe ocurrir en las próximas semanas, dijo la fuente a Reuters con pedido de reserva de nombre. La fuente no dio detalles sobre los cambios. Las nuevas reglas impactarán en las 130 terminales privadas que mueven cerca del 70 por ciento del tonelaje que pasa por los puertos del país. Los cambios de reglas se deben concentrar en el decreto 6.620, que determina cómo deben ser las concesiones de puertos, o el arrendamiento y autorización de instalaciones portuarias marítimas. Los cambios fueron debatidos con el sector privado la semana pasada. El presidente de la Asociación Brasilera de Terminales Portuarias (ABPT), Willem Mantelli, participó de reuniones en el Palacio del Planalto para tratar el tema, pero no tuvo acceso al nuevo modelo que será anunciado. Según su opinión, el gobierno está en busca de competitividad y percibe que las actuales reglas son “un error”. “Veo la preocupación del gobierno por cambiar eso”, afirmó Mantelli. “Este año, los puertos deberán mover cerca de 900 millones de toneladas”, estimó Mantelli. De las 130 terminales privadas, explicó, alrededor de 30 son controladas por Petrobras y por Vale, y deberán transportar unos 350 millones de toneladas. Mantelli dijo que el gobierno se muestra “extremamente flexible” para hacer cambios de reglas que otorguen más competitividad a los puertos. “No se puede tener un modelo único para solucionar los problemas en el sector. Deben pensar en los problemas de cada región. El modelo a adoptar en Santos no puede ser el mismo de Imbituba”, enfatizó Mantelli. Para dar más competitividad y abrir las terminales privadas a otros clientes, Dilma estudia inclusive la creación de una nueva estructura federal que sería responsable de la fiscalización del uso de esas áreas, según la fuente de gobierno que conversó con Reuters. Mantelli, sin embargo, dijo que no escucho esa propuesta del gobierno y critica la posibilidad. “No se necesita otro organismo. Lo que genera más competitividad es una mayor oferta. El gobierno ya tiene a la Antaq (Agencia Nacional de Transportes Acuáticos) para fiscalizar”, sostuvo el presidente de ABPT. Renovación de contratos Según la fuente de gobierno, la presidente también podría anunciar en las próximas semanas la renovación de los contratos de concesión de terminales portuarias y áreas arrendadas. Cuando comenzaron los debates sobre el nuevo modelo portuario, la tendencia era que el gobierno no renovase los contratos de 77 terminales y áreas arrendadas a la iniciativa privada. Con el tiempo, fue ganando fuerza la posibilidad de renovar esos contratos. “Volver a licitar demoraría mucho”, dijo la fuente apuntando a este como el principal motivo para considerar la renovación. En busca de inspiración para las nuevas reglas del sector, una comitiva gubernamental viajará a Europa en los próximos días para estudiar modelos adoptados en Alemania y en Holanda. Integraran la misión el ministro de la Secretaría Especial de Puertos, Leônidas Cristino, el secretario del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), Maurício Muniz, y el presidente de la Empresa de Planeamiento y Logística (EPL), Bernardo Figueiredo. Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente; AE y Portos e navios; 04/09/12 06/09/12 FUNDACIÓN NUESTROMAR
