El gobierno puenteó al SOMU para intentar poner fin al paro de Rawson (Chubut)

El gobierno puenteó al SOMU para intentar poner fin al paro de Rawson (Chubut)

La estrategia oficial no arrojó resultados. Das Neves había pedido ‘correr’ de la negociación a los delegados locales del sindicato. Las empresas pagan 10 pesos el langostino sin el garantizado de 10 kilos. Mañana Conarpesa podría comenzar con los despidos.

La estrategia oficial no arrojó resultados. Das Neves había pedido ‘correr’ de la negociación a los delegados locales del sindicato. Las empresas pagan 10 pesos el langostino sin el garantizado de 10 kilos. Mañana Conarpesa podría comenzar con los despidos.

En el último mes las diferencias entre los marineros habría ido en aumento y muchos considerarían perjudicial continuar con la posición dura que ha mantenido el sindicato, el gobierno provincial de Chubut observó esa situación y contactó a quienes piensan distinto a la conducción del SOMU, y durante el fin de semana hubo reuniones reservadas con armadores de la flota amarilla abriendo una luz de solución al conflicto de Puerto Rawson.

El gremio había realizado una propuesta de bajar el precio del langostino a 10 pesos para todo tamaño que se capture y con un garantizado de diez kilos por cajón, lo cual fue rechazado por la Cámara de la Flota Amarilla.

Los dueños de los barcos admitieron que están dispuestos a pagar 10 pesos el kilo de langostino, pero no ‘al barrer’, sino para las tallas L1 (10/20 piezas/kg), L2 (21/30 piezas/kg), y L3 (31/40 piezas/kg) y con la condición de eliminar la exigencia de garantizar el pago de diez kilos mínimos por cajón, ya que sostienen que tras el romaneo en planta sobre el pescado apto ese promedio suele bajar.

Los marineros saben que apenas pueden quedar unas semanas de pesca de langostino por delante y después habrá que esperar hasta fines de octubre; y reconocen que a la postre de este conflicto sus ingresos anuales serán notoriamente menores. En esa línea de razonamiento dicen que el sindicato los arrastró a perder la temporada y ese dinero perdido no será recuperado, y hay quienes quieren firmar y salir a pescar por el agobio económico de sus familias, aunque al final siempre prevalece la posición de la mayoría que es la de ‘resistir’.

Sin dudas, en un conflicto tan extenso, con tres meses sin resultados, se producen fisuras entre los trabajadores y la postura firme que mostraban en un principio ha ido cediendo principalmente por no verse una salida cercana y debido al apremio de no cobrar desde hace noventa días.

No funcionó la jugada
El propio gobernador Mario Das Neves había sugerido correr de la negociación a los delegados locales del SOMU, pidieron que se cambie a los interlocutores sindicales y ahora comenzaron a hablar directamente con los marineros que estén dispuestos a acordar con los empresarios y salir a pescar.

Desde el gobierno se habría garantizado seguridad a los armadores de que podrán operar desde el muelle si se logran acuerdos particulares, porque como es de esperar, desde el gremio resistirán posibles convenios por fuera de la entidad sindical.

No obstante, la reunión de ayer en la cartera laboral no arrojó resultados positivos. Cada una de las partes defendió su posición y las conversaciones no están cerradas, pero hay todavía una brecha que no deja alumbrar una solución definitiva.

La estrategia del gobierno de ‘puentear al SOMU’ no habría tenido las derivaciones esperadas y se diluía así otra de las alternativas que se barajaron para poner nuevamente en marcha la flota amarilla que desde hace noventa días no se despega del muelle capitalino.

Amagan con despidos
Por otro lado, crece la expectativa acerca de lo que pueda llegar a ocurrir mañana miércoles con los marineros de Conarpesa, que fueron convocados a presentarse a las 17 en su muelle para el despacho de los buques. La notificación volvió a hacerse por medio de telegramas, y volverán a certificar mediante actas notariales una eventual negativa a retomar el trabajo.

Los telegramas de despido ya estarían redactados en el estudio jurídico que representa a nivel local a Conarpesa y sólo restaría ponerles la fecha. Lo que ocurra mañana en el puerto será determinante en la estrategia legal asumida por la pesquera, y es mirado con atención por el resto de las armadoras.

Con potenciales despidos en puerta, el eje de la discusión cambiaría dejando la cuestión salarial en un segundo plano, mientras se reclama en un sinuoso camino judicial la reincorporación de trabajadores despedidos.
Texto y fotos de Nelson Saldivia

16/02/10
REVISTA PUERTO

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio