Se lo inyectó en la red en el Puerto de Bahía Blanca- Resultó 8 veces más caro que el valor promedio que se paga a productores locales.
Se lo inyectó en la red en el Puerto de Bahía Blanca- Resultó 8 veces más caro que el valor promedio que se paga a productores locales.
Las importaciones temporarias de gas por barco que instrumentó la administración kirchnerista para cubrir los incumplimientos de Bolivia le costaron al país, durante casi cuatro meses, unos US$ 530 millones.
Los números de la primera experiencia de suministro externo de GNL (gas natural licuado) indican que en los días en que hizo más frío se inyectaron a la red unos 8 millones de metros cúbicos que representaron casi el 7% de la demanda total.
Proyectada como una "salida de emergencia" para el invierno, la importación de GNL quedó en manos de la estatal Enarsa que recibió partidas presupuestarias extras para poder afrontar las compras de combustible y la contratación del buque regasificador.
De acuerdo con los datos que manejan los especialistas energéticos, el precio promedio del gas importado entre fines de mayo y principios de setiembre fue de US$ 17 cada millón de BTU.
De ese total, unos US$ 13 promedio correspondieron al valor del combustible puesto en el puerto de Bahía Blanca y los otros US$ 4 a la incidencia del alquiler del barco regasificador.
Si bien en el plano logístico y operativo la provisión de GNL no tuvo fisuras gracias a la capacidad de los técnicos e ingenieros locales, en términos económicos la operación puso al descubierto una situación doblemente llamativa.
El precio de US$ 17 por millón de BTU que se terminó pagando por el GNL en el mercado internacional resultó casi ocho veces más caro que el valor promedio que perciben los productores locales y el doble de lo que se le viene girando a Bolivia por el combustible que entrega por debajo de los volumunes comprometidos.
Según los convenios que suscribieron el ex presidente Néstor Kirchner y Evo Morales hace dos años, a partir de 2008 Bolivia debía enviar 7,7 millones de metros cúbicos diarios (MMCD).
Pero por los problemas internos y la falta de inversiones, la administración boliviana no pudo cumplir con lo pactado y en lo que va del año ha despachado menos de 2 millones de metros diarios.
Aunque no lo admita expresamente, la decisión del Gobierno de realquilar el buque regasificador para los inviernos que vienen obedecería a que no hay garantías de que Bolivia pueda normalizar sus envios para el próximo año.
26/09/08
CLARIN
