Enarsa extrajo en abril 1.500 m3 de crudo en La Pampa. Es sólo 0,05% de la producción nacional, pero implica la vuelta del sector público al negocio después de 17 años.
Enarsa extrajo en abril 1.500 m3 de crudo en La Pampa. Es sólo 0,05% de la producción nacional, pero implica la vuelta del sector público al negocio después de 17 años.
Luego de 17 años, el Estado argentino volvió a participar en la industria productora de petróleo en el país. Lo hizo a través de Enarsa, la empresa nacional de energía que fue creada con el objetivo de ser ‘testigo’ de la industria pero con los años se convirtió en el brazo operativo del Gobierno para otorgar subsidios y evitar que la crisis energética se note aun más.
Sus números son exiguos: la extracción total de petróleo operado (así se denomina en el sector a la cantidad de producción que es responsabilidad de la empresa) alcanza para llenar el tanque de 20.000 autos en un mes. Y apenas supera el 0,05% de la oferta total de crudo, liderada en el país por YPF, Pan American Energy y Chevron. Muy lejos, en términos de valor económico, de los $ 560 millones que recibió la empresa del fisco en el primer trimestre del año, según Asap.
Pero se trata de un dato que le servirá a la administración de Cristina Fernández para diferenciarse de los años ‘90, cuando la oleada privatizadora se llevó las últimas acciones del Estado en YPF. En el Gobierno esperan que la compañía incremente aún más su producción para realizar un anuncio a la medida.
Las estadísticas de la Secretaría de Energía, al mando de Daniel Cameron, muestran que la compañía estatal debutó como productora de petróleo en febrero de este año, con 498 metros cúbicos (m3). El mes siguiente bajó hasta los 68 m3 y pegó un salto hasta los 1.502 m3 en abril. Eso la colocó en el puesto 42´ en el ránking de productoras locales de crudo, una lista compuesta por 60 empresas. Está por delante, por caso, de petroleras afines al Gobierno, como Epsur, de Lázaro Báez, y Oil M&S, de Cristóbal López.
Enarsa también comenzó a producir cantidades mínimas de gas.
La empresa es la operadora del área Medanito Sur, en La Pampa, donde produce 90 m3 diarios de crudo a través de cuatro pozos, explicaron conocedores de la operación. En junio terminó el quinto, Ayelén X-1, que aún no fue puesto en producción.
También participa en sociedad con Petro Andina –la empresa de origen canadiense fue adquirida por la argentina Pluspetrol– en el área Gobernador Ayala III, en la misma provincia. La producción actual es de 450 m3. “Se está definiendo un proyecto de recuperación secundaria que a través de la inyección de 660 m3 diarios de agua en siete pozos aumentarán la producción”, aseguraron allegados a ese proyecto.
Poco pero bueno
En el sector petrolero le quitaron relevancia al hecho, pero reconocieron que desde la primera privatización de YPF –fue en el año 1993 y mediante la venta de sus acciones el Estado perdió la mayoría– el sector público no se hacía cargo por su cuenta de la extracción de crudo. Más tarde, en 1998, la española Repsol se terminó quedando con todo el paquete de la otrora empresa estatal, que ahora comparte con la local familia Eskenazi.
“Esto no cambia las cosas en el sector petrolero, pero hay que reconocer que es la primera vez que se ve en muchos años. En magnitud, las cantidades que extrae Enarsa es el equivalente, en términos de negocio, a las dos estaciones de servicio que tiene con la venezolana PdVSA”, explica Daniel Montamat, ex titular de YPF durante el gobierno de Raúl Alfonsín y secretario de Energía con Fernando de la Rúa.
Entre las refinadoras –Esso, Shell, YPF y Petrobras son las líderes del mercado– celebraron la vuelta a la producción del Estado. “Excelente noticia. Si bien es poco, esperemos que crezca y pueda ayudar a revertir la tendencia”, esbozaron en una de esas empresas. Sucede que en el primer cuatrimestre se extrajo un 3% menos de crudo en comparación con el mismo período del año pasado, la mayor caída desde 2006.
Por Pablo Fernández Blanco
01/07/10
EL CRONISTA.COM
