Para la semana que viene podrían confirmarse algunas medidas de acción directa. Las cerealeras rechazan cualquier responsabilidad.
Para la semana que viene podrían confirmarse algunas medidas de acción directa. Las cerealeras rechazan cualquier responsabilidad.
La interrupción total de las actividades de descarga de granos en las terminales marítimas que operan en el puerto local, y en los de Quequén y Ramallo en la provincia de Buenos Aires, y San Lorenzo en Santa Fe continuarán hasta que los reclamos por mejoras salariales y el blanqueo de los trabajadores nucleados en el Sindicato de Choferes de Camiones, Obreros y Empleados de la República Argentina (Sichoca) sea atendido.
Así lo adelantó ayer a "La Nueva Provincia" Pablo Moyano, cuando ya han transcurrido cinco días desde el inicio de la medida de fuerza en nuestra ciudad.
El conflicto, que había comenzado mucho antes en los puertos de Ramallo y San Lorenzo, no ofrece alternativas de solución debido a que ninguna de las multinacionales cerealeras –Nidera, Cargill, Bunge, Molinos Río de la Plata– señaladas por los camioneros como "responsables solidarios" de la situación que afecta a los trabajadores ha aceptado dialogar.
"No estamos negociando con nadie. Estuve reunido hace ocho días con las empresas Bunge y Born, Nidera y Molinos, para transmitirles todas las irregularidades que comprobamos, pero se han refugiado en la Cámara (CIARA) y no hemos tenido ningún contacto más para buscar una solución", relató ayer Pablo Moyano.
Agregó que el gremio viene denunciando desde 2006, cuando se firmaron actas acuerdos con todas las cerealeras, la existencia de trabajo en negro, "como se descubrió en Bahía Blanca", además de la presencia de "choferes inscriptos como monotributistas, que es otro caso de fraude laboral, o inscriptos en organizaciones gremiales que no correspondía", manifestó el hijo del pope de la CGT nacional.
"Hay que aclarar –continuó– que los trabajadores que no están inscriptos en nuestro sindicato pierden uno de los mayores beneficios, que es jubilarse a los 55 años por trabajo insalubre, y lo pueden hacer recién diez años más tarde" sostuvo.
La condición de responsables solidarios por la conducta que ejercen los dadores de carga –acopiadores, cooperativas, productores– que los gremialistas atribuyen a las cerealeras, pero que estas niegan rotundamente, tiene su punto de partida en la firma de las actas mencionadas donde, aparentemente, las empresas aceptaban ser custodios del buen cumplimiento del convenio laboral.
"Si las cerealeras no son responsables solidarios de la situación, para qué firmaron un acta con la Federación de Camioneros y el ministerio de Trabajo donde se comprometían a controlar y garantizar el estricto cumplimiento del convenio entre todas las empresas que ellos contratan", replicó el gremialista.
Un antecedente
Moyano recordó ayer que unos dos meses atrás el sector tuvo un problema de similares características con las cementeras Minetti y Loma Negra –también había un acta firmada–, que terminó con la intervención del ministerio de Trabajo y con "más de dos mil trabajadores, a los que no les respetaba el convenio, cobrando unos 5.000 pesos cada uno de retroactivo".
"En la actualidad no entra en estas cementeras ninguna empresa de transportes cuyos trabajadores no estén en regla. Acá no interesa demasiado si las empresas son dadoras directas o indirectas de carga. El chofer de un camión tiene un convenio y son estas cerealeras las dueñas de la carga y las que le pagan a las empresas de transporte.
"Es lo mismo que si en la recolección no se pagan los sueldos de los choferes. Nosotros le vamos a ir a reclamar a la municipalidad", afirmó.
Agregó que "acá no hay que perder de vista que nuestro reclamo es porque los compañeros cobran 1.800 pesos, cuando les corresponden entre 5.000 y 6.000 pesos".
Indicó también que desde el ministerio de Trabajo se citó a las partes en conflicto, pero no se pudo avanzar porque las empresas "niegan todo".
El dirigente anunció además que el sector avanzará con las denuncias por evasión que se reiteran en el comercio de granos, donde "se mueven millones pero quieren mantener a los trabajadores en condiciones miserables".
06/09/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
