Concejales, funcionarios municipales y portuarios, junto con ambientalistas, estudiarán la profundización del canal principal del estuario hasta General Cerri.
Concejales, funcionarios municipales y portuarios, junto con ambientalistas, estudiarán la profundización del canal principal del estuario hasta General Cerri.
La Comisión Asesora de Medio Ambiente del Concejo Deliberante tratará el dragado del canal principal del estuario hasta General Daniel Cerri, como primer tema del orden del día de la reunión que se llevará a cabo el martes próximo, a las 9.30, en Sarmiento 12.
El grupo está compuesto por representantes del cuerpo deliberativo, el Ejecutivo municipal, el Consorcio de Gestión del Puerto, las universidades locales y entidades ambientalistas.
El concejal radical Carlos Ocaña, presidente de la citada comisión, manifestó que la idea consiste en anticiparse a la toma de decisiones vinculadas a esa inversión –proyecto que sería presentado la semana venidera–, para que su realización genere el menor impacto negativo posible.
De antemano, el mayor riesgo está dado por el perjuicio que podría traer al ecosistema del interior de la ría.
"En verdad, no sabemos mucho sobre este proyecto, más allá de los comentarios periodísticos. Es más, considero que será necesario realizar una audiencia pública (tal como lo anunció el intendente Cristian Breitenstein), antes de que se tomen decisiones. No queremos que se le dé la oportunidad de opinar a la comunidad, después de la firma de los contratos, como sucedió en el caso de la radicación de la minera Vale", sostuvo Ocaña.
Pedido de Woscoff.
Mediante un proyecto de resolución, los concejales Raúl Woscoff y Elisa Quartucci solicitaron al ministerio de Planificación Federal si en el expediente "Instalaciones para la regasificación de gas natural licuado" u otro similar consta la instalación de una planta regasificadora en Cerri y, en caso afirmativo, remita los antecedentes y localización territorial.
Asimismo consultaron si en el proyecto el concesionario se obligaría a realizar a su exclusivo costo las tareas de dragado.
"El proyecto intenta mostrar el acuerdo que hace a la planta cuya licitación estaría en trámite en dos tramos para la radicación en el área de Rosales, y así se advierte también que había una exigencia del ministerio de Planificación respecto de que los costos del dragado y balizamiento corrieran por cuenta de Enarsa y de la empresa que se asocie con ella.
"Además –se agregó– queremos saber si en el expediente sobre las plantas regasificadoras se incluye o no a la planta de YPF y si las condiciones que se imponen para la planta de Punta Ancla serían también exigibles a la de YPF".
Preocupación en la UNS
El Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la UNS emitió una resolución en la que manifiesta su preocupación "por el impacto que podría tener la expansión del sector portuario hacia el área interna del estuario".
Allí destacan "la necesidad de extremar los cuidados al momento de desarrollar iniciativas que pudieran resultar en la afectación de los valores expuestos en los considerandos de esta resolución", y solicitan a las autoridades responsables que "se brinde información precisa sobre las características del emprendimiento citado y se consulte la opinión de los profesionales con experiencia en el área, tanto en esta unidad académica como en otras dependencias de la UNS y del Conicet en nuestra ciudad y en el resto del país".
Exponen que "las obras asociadas a la infraestructura portuaria (dragado, instalación de muelles, relleno de planicies de marea, etcétera) suponen un impacto de gran magnitud sobre las comunidades acuáticas y costeras, que se extiende más allá del sector directamente afectado" y que "el incremento de las actividades portuarias en ese sector involucra un aumento del riesgo de accidentes ambientales severos".
Otros considerandos agregan que "los ecosistemas de humedal, como el del estuario de Bahía Blanca, son reconocidos a nivel global como áreas de singular importancia, tanto por la diversidad biológica que sustentan, como por su papel clave para la prestación de servicios ecológicos tales como el mantenimiento de poblaciones de especies de interés pesquero, la protección de la línea de costa y la captación y almacenamiento de dióxido de carbono".
Por ello son objeto de distintos tratados internacionales tendientes a su conservación. Entre ellos, el Convenio RAMSAR, firmado por 160 países además de la Argentina, sobre Conservación de los Humedales, "hecho que nos posiciona ante la comunidad internacional como custodios de tales ecosistemas".
17/07/11
LA NUEVA PROVINCIA
