El club de transportadores marítimos vuelve a mandar en el mercado del Gas Natural Licuado

(FNM) No hace mucho tiempo atrás, los armadores tradicionales parecían listos a conquistar la última frontera del transporte marítimo comercial: el gas natural licuado (LNG).

(FNM) No hace mucho tiempo atrás, los armadores tradicionales parecían listos a conquistar la última frontera del transporte marítimo comercial: el gas natural licuado (LNG).

La presencia de armadores independientes en este sector sofisticado y de capital-intensivo, creció sustancialmente durante los últimos cinco años. Ahora, sin embargo, su influencia parece tender a desvanecerse una vez más.

Hasta los primeros años de la presente década, el transporte de LNG había quedado reservado para una elite de grandes armadores y empresas petroleras y energéticas nacionales e internacionales.

Y fue a esa naturaleza cercana a la de un “club” de transportadores de LNG, a la que se atribuye el impecable historial de seguridad del sector. En los 40 años transcurridos desde que se estableciera un comercio específicamente dedicado a este producto, no se ha producido ningún incidente que haya implicado alguna falla importante de contención.

El temor fue que este exitoso registro de seguridad se viera en riesgo por la irrupción de nuevos miembros al club.

Las preocupaciones crecieron por el hecho de que los charteos de largo plazo dejan pocas oportunidades a los propietarios independientes para absorber la presión de los crecientes gastos, particularmente los de tripulación, mientras que en los mercados “spot” y de corto plazo los precios de los fletes cayeron a nuevos mínimos.

Para sobrevivir en un negocio de bajo retorno – se argumentó-, los propietarios independientes se verían forzados a “tomar atajos” y poner en riesgo el historial de seguridad de la industria.

Aun cuando el número de incidentes relacionados con el transporte marítimo de LNG efectivamente aumentó – como lo hizo, por supuesto, el tamaño de la flota- este sector especializado no ha sufrido todavía ninguna mancha importante en su reputada excelencia.

Pero tal parece, que el exceso de capacidad de transporte  y los fletes de subsistencia podrían mover a algunos propietarios independientes a resignar su pertenencia al club de LNG al que estuvieron tan interesados en sumarse.

En tal caso,  Wood Mackenzie –una firma líder en consultoría e investigación en temas energéticos-, sugiere que el control del transporte pasaría mucho más probablemente a los productores y consumidores de LNG  que a otros armadores independientes.

Para la industria del LNG, la era de charteo barato podría transformarse en otro tiempo de escasa flexibilidad en el mercado del transporte marítimo.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List, 13/08/09

14/08/09
NUESTROMAR

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio