El capitán del crucero “Costa Concordia”, Francisco Schettino, volvió ayer a subir a bordo del barco naufragado, aún encallado frente a la isla italiana del Giglio, donde se produjo la tragedia que en enero de 2012 costó la vida a treinta y dos personas.
El capitán del crucero “Costa Concordia”, Francisco Schettino, volvió ayer a subir a bordo del barco naufragado, aún encallado frente a la isla italiana del Giglio, donde se produjo la tragedia que en enero de 2012 costó la vida a treinta y dos personas.
El Tribunal de Grosseto dio luz verde el martes a la petición de Schettino de subir al barco después de que sus abogados alegaran que “es un derecho del imputado poder visitar el lugar del delito”.
“Estoy en la isla del Giglio para ayudar a esclarecer la verdad, dando la cara, como siempre he hecho”, dijo Schettino en declaraciones recogidas por los medios italianos. El capitán del “Costa Concordia” subió a bordo del barco para acompañar a un equipo de investigadores que buscan nuevas evidencias que ayuden a comprender lo que sucedió en la noche del naufragio.
Al finalizar la inspección del barco, Schettino dijo a los periodistas que esperaban en el puerto que él no puede dar ninguna explicación sobre el asunto, ya que eso “corresponde a los técnicos”.
28/02/14
LA NUEVA ESPAÑA
