Según el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, la población es cada vez más vulnerable a los desastres naturales, que son cada vez más frecuentes y se cobran cada vez más víctimas. Al lanzar ayer en Ginebra la Plataforma Global para la Reducción de Desastres Naturales, el funcionario resaltó los desafíos crecientes que plantea el cambio climático.
Según el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, la población es cada vez más vulnerable a los desastres naturales, que son cada vez más frecuentes y se cobran cada vez más víctimas. Al lanzar ayer en Ginebra la Plataforma Global para la Reducción de Desastres Naturales, el funcionario resaltó los desafíos crecientes que plantea el cambio climático.
Unos 600 representantes de 120 países y organizaciones internacionales participan hasta mañana en esta conferencia, con el fin de discutir alternativas para reducir los riesgos. "No tenemos tiempo que perder para proteger a la población mundial de la creciente amenaza", arengó Holmes.
Ocho de las diez ciudades más pobladas del planeta están amenazadas por sismos, y seis de ellas se encuentran sobre la costa, bajo el peligro de tormentas y tsunamis.
La Plataforma se propone como el principal foro internacional para la reducción de riesgos de desastres naturales. Según la Cruz Roja, entre 1996 y 2005 causaron 934.000 muertes y afectaron a otros 2.500 millones de personas.
Ayer, en el Día Mundial del Medio Ambiente, la directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, urgió a los gobiernos a combatir los efectos del cambio climático, ya que también afectan la salud y aumentan los costos de la salud pública.
"Muchas de las enfermedades más mortales son muy sensibles a las condiciones del cambio climático", señaló Chan. Recordó que algunas de ellas, como la malaria, la diarrea y la malnutrición "matan a millones de personas cada año, en su mayoría niños". "Sin una acción efectiva para mitigar y adaptarse al cambio climático, las condiciones empeorarán y harán más difícil y caro el control" de esas enfermedades, agregó.
Según la OMS, cada año mueren unas 60.000 personas a causa de los desastres naturales relacionados con el cambio climático. En su mayoría son habitantes de los países en desarrollo.
Chan propuso ayer a los países "reforzar sus sistemas de salud pública, que son la primera línea de defensa contra los riesgos que implica el cambio climático para la salud. Muchas de las acciones necesarias para reducir el impacto del cambio climático pueden reducir la contaminación ambiental y salvar vidas".
06/06/07
CLARÍN
