El director del CADIC Adrián Schiavini insiste en que el derrame de combustible en la zona del hundimiento del buque “Explorer” en la península antártica, representa un riesgo ambiental “grave” al tiempo que lamentó que no se haya convocado a este organismo científico, que tiene experiencia en el trabajo científico en el continente blanco, para la evaluación del accidente.
El director del CADIC Adrián Schiavini insiste en que el derrame de combustible en la zona del hundimiento del buque “Explorer” en la península antártica, representa un riesgo ambiental “grave” al tiempo que lamentó que no se haya convocado a este organismo científico, que tiene experiencia en el trabajo científico en el continente blanco, para la evaluación del accidente.
Ushuaia.- A través de la emisora capitalina Radio Fundación Austral, Adrián Schiavini, director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) aseguró que no han sido convocados ante el derrame de fuel oil marino por parte del malogrado buque de turismo “Explorer” en la Antártida. “Nosotros no tenemos participación en este evento, no hemos sido convocados para nada. Llevamos esto como espectadores, como cualquier ciudadano común”, lamentó Schiavini en referencia a las tareas que se llevan a cabo en la zona de hundimiento del navío.
Alertó que “el combustible derramado representa un riesgo para los animales que puedan pasar a través de la mancha de hidrocarburo”, no obstante confió en que el mismo se disperse y evapore por acción del viento y las mareas. “Parte de este hidrocarburo se va a evaporar, parte se va a dispersar y esa dispersión produce fragmentos cada vez mas pequeños de combustible que son mas fácilmente atacados por las bacterias que terminan modificando esto y transformándolo en residuos. Pero es un impacto especialmente puntual en un lugar determinado que es el lugar de hundimiento y alrededores. En ese sentido no sería tan grave, pero sí sería grave que se mueva hacia colonias de crías de aves”, consideró el Director del CADIC, quien también es biólogo marino y es experto conocedor del ambiente antártico.
En el mismo sentido remarcó que “sí sería grave que esta mancha se mueva hacia colonias de crías de aves porque a medida que nos acercamos cada vez se encuentran más animales. No sabemos bien donde está la mancha en este momento” porque “no hay información al respecto”.
Además, evaluó que “preocupa que el barco está hundido a 1.500 metros entonces la posibilidad de extraer el combustible por parte de la tecnología no es sencillo. Eso es un serio problema porque el barco va a seguir emitiendo diesel hasta que no tenga más en los tanques”.
De todos modos, informó que “en el Instituto Antártico Argentino hay gente dedicada al estudio de las aves y mamíferos así que descarto que esta gente está trabajando en el tema”.
“Nosotros no podemos hacerlo por nuestra cuenta, porque en la Argentina el estudio de la Antártida está regulado por la Dirección Nacional del Antártico, así que para hacer algo hay que solicitar permiso”, afirmó.
Cabe recordar que apenas se conoció el incidente, tanto desde el Instituto Antártico Argentino como del CADIC confirmaron daño ambiental por derrame de combustible del buque inglés Explorer.
El derrame de combustible del barco inglés que se hundió en la Antártida afectó a la fauna del lugar. Dos mil quinientos pingüinos de tres especies diferentes corren riesgo de vida. El Explorer seguirá emanando combustible por mucho tiempo si no se realiza alguna maniobra para vaciarlo. Existe riesgo de que se produzca una emulsión y que la mancha se sumerja y se torne invisible para el ojo humano y que siga produciendo daño. La mancha es de un kilómetro y medio de superficie. El biólogo Schiavini dijo al portal capitalino Botella al Mar que “existe el daño ambiental, es limitado pero perdurará”.
Unos dos mil quinientos pingüinos de tres especies diferentes, barbijo, papua y adelia, corren riesgo de vida, ratificó el especialista.
El Explorer seguirá emanando combustible por mucho tiempo si no se realiza alguna maniobra para vaciarlo. Además existe riesgo de que se produzca una emulsión y que la mancha se sumerja y se torne invisible para el ojo humano y que siga produciendo daño.
La mancha de combustible se encuentra cerca de la isla 25 de mayo, donde hay 15 bases antárticas.
“La información que tenemos es a través de los medios pero era evidente que el combustible y otros líquidos iban a poner en riesgo a la población. Todos los animales que pasen por la mancha se verán afectados”, lamentó Schiavini.
El biólogo dijo en esa oportunidad que el gasoil “es menos dañino” porque es un componente mucho más liviano pero que el clima de la zona “no ayuda en nada para la evaporación”.
Schiavini aseguró que “existe el daño ambiental, es limitado pero perdurará”.
10/12/07
PROVINCIA 23

