(FNM) Sin el consentimiento de Engevix, una de las empresas proveedoras investigadas en el ámbito de la Operación Lava-Jato, el gobierno explora la posibilidad de alcanzar un acuerdo con grupos japoneses para el arrendamiento del Astillero Rio Grande (RS).La idea concebida por el Palacio de Planalto, donde un grupo de ejecutivos de Mitsubishi Heavy Industries estuvo en marzo reunido con la presidente Dilma Rousseff, es transferir la operación del astillero a los japoneses sin que se produzca ningún cambio en la composición societaria.
(FNM) Sin el consentimiento de Engevix, una de las empresas proveedoras investigadas en el ámbito de la Operación Lava-Jato, el gobierno explora la posibilidad de alcanzar un acuerdo con grupos japoneses para el arrendamiento del Astillero Rio Grande (RS).La idea concebida por el Palacio de Planalto, donde un grupo de ejecutivos de Mitsubishi Heavy Industries estuvo en marzo reunido con la presidente Dilma Rousseff, es transferir la operación del astillero a los japoneses sin que se produzca ningún cambio en la composición societaria.
Lo que se espera, es que con un eventual arrendamiento de las instalaciones se remuevan los obstáculos a los financiamientos concedidos – pero todavía trabados – para la continuidad del astillero. “Es una de las alternativas en análisis por estos días”, confirmó una autoridad calificada.
Mitsubishi lidera un grupo de cinco empresas niponas que controlan, juntas, el 30% de Ecovix – dueña del astillero. El otro 70% pertenece a Engevix. Según la fuente, hay que descartar un aumento de la participación accionaria por parte de los japoneses porque ello expondría aún más a esas empresas a los riesgos implícitos en el Lava-Jato.
El arrendamiento aparece como una opción capaz de remover las trabas financieras. Una de ellas incluye la liberación, a través de la Caixa Econômica Federal, de un préstamo con recursos del Fondo de la Marina Mercante. Valor supo que la cúpula de Engevix no fue consultada sobre esta alternativa.
Estrategia
A pesar de las dificultades recientes, la estrategia del gobierno para el desarrollo de la industria naval sigue intacta, tal como lo dejó en claro el miércoles el ministro de Casa Civil, Aloizio Mercadante, en una audiencia pública de la Comisión de Minas y Energía de la Cámara de Diputados. El funcionario admitió que podría producirse un proceso de consolidación de astilleros en caso de que disminuya el volumen de buques de perforación y plataformas a construir, pero defendió la postura de estímulos del gobierno hacia el sector. “La discusión es sobre si vale la pena viabilizar una industria naval en el país. Y sí, vale”.
En el corto plazo, empero, Mercadante reconoció los efectos negativos de la crisis en Petrobras. El ministro estimó que el Lava-Jato puede tener un impacto negativo de entre 1,0 a 3,5 puntos porcentuales en el PBI de 2015, pero aclaró que los datos no son oficiales. Citó informes de tres consultoras privadas – Tendências, LCA y GO Associados – para justificar la proyección. La semana pasada, en reunión con 12 ministros y el vicepresidente Michel Temer, Dilma ya había hablado de una pérdida de 1 punto en el PBI por los efectos del Lava-Jato.
“Es evidente que tiene un impacto económico. Así lo dicen consultoras de los más diversos matices ideológicos. Pero, a mediano plazo, tendremos una mejora en eficiencia y gobernanza”, afirmó Mercadante, apuntando a la meta gubernamental de recuperar R$ 6.200 millones en desvíos de Petrobras.
Para el ministro, la estrategia de desarrollo de la industria naval pasa por una “curva de aprendizaje”, que ya fue vivida por Embraer. En vez de comprar aeronaves que sobraban en el mercado internacional, el gobierno entrevió en la empresa una chance de desarrollar aviones como el Brasília y el Bandeirante, que hicieron posible la producción de modernos jets después de algunas décadas. “A pesar de las dificultades, creo que nuestra estrategia puede tener éxito”, afirmó.
De acuerdo con el jefe de la Casa Civil, el país tiene tres factores esenciales para la competitividad de la industria naval: costo y productividad de mano de obra, disponibilidad y buen precio del acero y mecanismos de inducción estatal (compras gubernamentales). Recordó que Brasil es origen de un tercio de los contratos de construcción del mundo en el rubro de plataformas offshore. Y enunció como nuevas oportunidades los trabajos de exploración en el yacimiento de Libra y en las restantes áreas del presal, además de la 13ª ronda de bloques de petróleo y gas (en el “pós-sal”), que está prevista para octubre, señalando que se tratan apenas de algunos ejemplos de nuevos negocios.
Mercadante anticipó que no espera la recuperación de los precios del petróleo en el corto plazo y estimó que la vuelta de Irán al mercado internacional refuerza la “presión bajista” sobre las cotizaciones. Asimismo, resaltó que la reducción del volumen de inversiones no es exclusividad de Petrobras sino que ha ocurrido en otras petroleras. (Valor Econômico en Protos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
07/08/15

