El pico de la crecida del río Paraná superó ayer la ciudad de Corrientes y se encamina ahora hacia las costas de Entre Ríos y Santa Fe, aunque no se espera ahora el pico de crecida excepcional pronosticado en los últimos días.
El pico de la crecida del río Paraná superó ayer la ciudad de Corrientes y se encamina ahora hacia las costas de Entre Ríos y Santa Fe, aunque no se espera ahora el pico de crecida excepcional pronosticado en los últimos días.
Hay dos datos que llevaron alivio a las zonas costeras: por un lado, en el Paraná medio la onda de ascenso no alcanzaría los niveles excepcionales que se manejaron desde que se inició el fenómeno, hace 10 días. Por el otro, había pronóstico de lluvias en la parte superior de la cuenca, algo que no es muy alentador. Pero el panorama mejora, dado que el río Iguazú, uno de los principales afluentes del Paraná, seguía confirmando su tendencia a la lenta bajante. Ayer descendió 50 centímetros y anoche marcaba 27,80 metros.
Expertos en comportamientos hídricos en la región Litoral, consultados por La Nacion, coincidieron en señalar dos aspectos del fenómeno: se trató de una crecida inesperada, pero encontró al curso de agua con una altura relativamente baja, por lo que el valle aluvional, principalmente en el último tramo, estaba con poca agua, lo que posibilitó que el llenado de esas zonas bajas -y no pobladas- atenuara el impacto sobre ciudades costeras y no ocasionara más perjuicios que los que se registran actualmente.
Anoche, Prefectura Naval confirmó que la bajante del Paraná comenzaba a observarse en Itatí, Paso de la Patria y la capital correntina. En esta última, 160 familias continúan alejadas de sus viviendas y reciben ayuda oficial. A ello hay que sumar un número similar de autoevacuados. Se recomendó a los gobiernos de las ciudades más afectadas otorgar prioridad a la asistencia alimentaria y provisión de salud, ropa y alimentos.
Oscar García, intendente de Paso de la Patria, confirmó ayer que 14 manzanas de la ciudad están bajo las aguas. En Itatí se reportaron 55 familias evacuadas.
En Barranqueras, Chaco, persistía la onda de ascenso, aunque de menor magnitud que días anteriores. Hay más de 1700 personas afectadas y rutas y caminos anegados. En toda la costa de Entre Ríos comenzó a ser más evidente la crecida. El mayor punto de ascenso se verificó en Hernandarias, con 4,38 metros. En Paraná el río ascendió cinco centímetros y alcanzó los 3,58 metros.
También parecía comenzar a ralentizarse el ritmo de la creciente frente a la ciudad santafecina de Reconquista. Ayer a la tarde alcanzó la marca de 4,85 metros, con lo cual creció sólo tres centímetros en las últimas 12 horas. La marca se ubica a sólo 25 centímetros de la vigencia de la etapa alerta y a 45 centímetros de la etapa de evacuación.
En la ciudad de Santa Fe siguen los preparativos para resguardar a la población que habita los lugares más bajos cercanos al río, desde Colastiné hasta Alto Verde. Según el responsable de los pronósticos hidrológicos del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borus, el máximo ascenso de las aguas frente al puerto local alcanzaría los 5,70 metros el 23 próximo, corrigiendo el primer pronóstico que indicaba que el río iba a superar los 6 metros. El pico permanecería alto desde el 23 del corriente hasta el 4 de agosto. Luego bajaría.
04/07/13
LA NACION
