La Armada de los Estados Unidos informó que uno de sus submarinos de propulsión nuclear había sufrido una pérdida mínima de agua radioactiva a principios de este año. La declaración amenaza con causar agitación en Japón, donde tanto la presencia militar americana como sus buques nucleares son motivo de controversia.
La Armada de los Estados Unidos informó que uno de sus submarinos de propulsión nuclear había sufrido una pérdida mínima de agua radioactiva a principios de este año. La declaración amenaza con causar agitación en Japón, donde tanto la presencia militar americana como sus buques nucleares son motivo de controversia.
La Armada dijo el viernes, que había descubierto la fuga el 17 de julio durante un mantenimiento de rutina en dique seco en Pearl Harbor, Hawaii, , cuando se perdió un galón de agua a través de un válvula. Una investigación demostró que posiblemente haya existido un pequeña pérdida a través de la válvula desde el mes de marzo, mientras el submarino – de la clase “Los Angeles” – navegaba a través del Pacífico.
El Capitán de Navío Scott Gureck, vocero de la Flota del Pacífico de la US Navy, sostuvo que la cantidad de radioactividad liberada en el ambiente por el USS “Houston” en cada escala, fue menor que 0.5 microcurie.
Gureck agregó que se trata de una cantidad ínfima, equivalente a la radioactividad de una bolsa de 25 kilos de fertilizante.
Akihiro Yoshida, funcionario municipal de Sasebo – uno de los puertos de escala del USS “Houston” a fines de marzo- afirmó que en los monitoreos efectuados por el gobierno durante la estadía del buque, no se detectaron incrementos anormales de radioactividad en las aguas de la zona.
“No obstante, estamos bastante preocupados”, aclaró Yoshida.
Mucha gente en Japón – el único país que ha sufrido bombardeos atómicos – es muy sensible acerca del uso militar de tecnología nuclear y de la presencia de fuerzas estadounidenses. Los bombardeos americanos de Hiroshima y Nagasaki de agosto de 1945, mataron a por lo menos 200.000 personas.
La noticia llega también pocas semanas antes del controvertido arribo del portaaviones de propulsión nuclear USS “George Washington”, que va a ser apostado en Yokosuka, al sur de Tokyo.
El arribo del portaaviones, enmarcado bajo la alianza de seguridad entre Japón y los EEUU, estaba originalmente programado para agosto, pero fue demorado hasta fines de septiembre debido a un incendio que se produjo a bordo de la unidad en mayo. El “George Washington” relevará al USS “Kitty Hawk” próximo a su pasaje a reserva, y será el primer portaaviones nuclear estadounidense con apostadero permanente en Japón.

El despliegue del nuevo portaaviones ya ha generado protestas, y el incendio acrecentó las preocupaciones de muchos japoneses en relación con la propulsión nuclear.
Masahiko Goto, un abogado que representa a un grupo de ciudadanos opuestos al despliegue del “George Washington”, criticó duramente a la Armada estadounidense.
“Ellos descubrieron la fuga de radiación hace semanas y no se lo informaron a las autoridades japoneses de inmediato”, dijo Goto en una declaración.
“El manejo que hicieron del accidente y la falta de transparencia demostrada hacen imposible tenerles confianza”, sostuvo.
La Armada dijo que no dio publicidad a la fuga porque la radioactividad liberada estaba por debajo de los niveles que justifican un anuncio público.
La Cancillería japonesa reconoció que fue informada por la US Navy de la pérdida el viernes, pero que esperó un día para anunciarlo dado que la cantidad era ínfima. La demora desató una ola de críticas.
El Secretario del Jefe de Gabinete Nobutaka Machimura lamentó la demora, al tiempo que el Ministro de Defensa Yoshimasa Hayashi decía que “nos hubiera gustado escuchar antes la información de la Cancillería”.
La demora también puso en apuros al Canciller, Masahiko Komura, quien reconoció que se había informado de la fuga a través de los medios de prensa el sábado por la mañana. Al respecto admitió que “debimos haber hecho el anuncio antes”.
El submarino USS “Houston” tiene su base en Apra Harbor, en el territorio estadounidense de Guam, en el Pacífico Occidental. La nave visitó la base naval americana de Sasebo a fines de marzo, y luego permaneció en Guam desde fines de mayo hasta mediados de junio. El submarino pasó tres semanas en Pearl Harbor, antes de ser sacado a dique seco a mediados de julio.
(Fuentes: AP, Newsday, Maritime News; 02/08/08)
05/08/08
Traducción de NUESTROMAR

