Ecuador no echará a un ambientalista

Es un estadounidense, pero casado con una ecuatoriana. El gobierno revocó la orden.

Es un estadounidense, pero casado con una ecuatoriana. El gobierno revocó la orden.

El ambientalista y representante de la organización Sea Shepherd Sean O’Hearn fue puesto en libertad ayer luego de que el presidente Rafael Correa revocó la orden de deportación que había emitido en su contra acusándolo de

"atentar contra la soberanía del Estado" por participar en un operativo de decomiso de aletas de tiburón. "Creí que iba a tener que salir del país y dejar aquí a mi hija y a mi esposa ecuatorianas… Ahora estoy feliz", dijo O’Hearn en diálogo con la agencia AP, tras abandonar el centro de migración donde estuvo detenido desde la madrugada del sábado.

Indicó que previamente a su liberación recibió la visita del ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, y del comandante de la Policía, Bolívar Cisneros, quienes por solicitud de Correa escucharon su versión y le anunciaron la revocatoria de la orden de expulsión. "No había justificativo para revocar mi visa", añadió el ambientalista de 33 años, al tiempo que aseguró que analizará lo sucedido. No descartó tomar acciones legales.

La versión fue confirmada a la agencia AP por una fuente del Ministerio de Gobierno que pidió guardar el anonimato para evitar posibles represalias por difundir información sobre el tema, y que adujo "causas humanitarias" para el retiro de la orden de expulsión. Gina Solís, abogada de O’Hearn, señaló que el presidente Correa adoptó la decisión tras considerar que el ecologista "tiene una visa de amparo legalmente concedida por haber contraído matrimonio con una ecuatoriana y no haber tenido antecedentes de delincuencia".

La orden de deportación fue "ilegal", añadió. El 31 de julio la Policía decomisó dos toneladas de aletas de tiburones secas en tres casas de la ciudad costera de Manta. O’Hearn asistió al operativo como representante de Sea Shepherd, organización con sede en EE.UU. que suscribió un convenio con la Policía para reforzar el control ambiental. El producto fue devuelto a los pescadores.

El presidente Correa emitió un decreto que liberalizó la venta de aletas de tiburón producto de la pesca incidental, generando críticas de ambientalistas. En un programa radial, el mandatario admitió que el costo de las aletas del escualo oscila entre los 80 y 100 dólares en el mercado asiático. Correa negó que la medida haya incentivado la captura ilegal de tiburones.

QUITO. AP

06/08/07
CLARIN

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