(FNM) El futuro vecino del Astillero Rio Grande (ERG), en el sur del Estado, será superlativo. Frente a la cuna de la plataforma P-55 y de la fábrica de cascos de Petrobras, en la margen opuesta del canal portuario, nacerá en São José do Norte un astillero de US$ 420 millones, con el triple del área y con una capacidad de procesamiento de acero seis veces superior a la de ERG.
(FNM) El futuro vecino del Astillero Rio Grande (ERG), en el sur del Estado, será superlativo. Frente a la cuna de la plataforma P-55 y de la fábrica de cascos de Petrobras, en la margen opuesta del canal portuario, nacerá en São José do Norte un astillero de US$ 420 millones, con el triple del área y con una capacidad de procesamiento de acero seis veces superior a la de ERG.
La obra de construcción de Astilleros del Brasil (Estaleiros do Brasil SA – EBR), que demandará dos años y medio, todavía espera por los permisos ambientales, que se otorgarían durante el segundo semestre. La nueva área de construcción de plataformas marítimas, dotada de dique seco, ocupará 1,5 millones de metros cuadrados, y podrá procesar 110 mil toneladas de acero al año.
La inversión, que podrá generar hasta seis mil empleos directos y otros 15.000 indirectos, hará que el polo naval exceda los límites de Rio Grande. Implicará una revolución industrial en São José do Norte, municipio de 25 mil habitantes dedicado a la pesca, extracción de madera y la actividad agropecuaria.
A partir de mañana, la ciudad conocerá los detalles del emprendimiento en un evento abierto a la comunidad que se celebrará en el Club Recreativo Sócrates. El presidente de EBR, el ingeniero chileno Alberto Padilla, estará en el municipio junto con representantes de la empresa Celulose Riograndense, que tiene un proyecto para la construcción de una terminal en la ciudad.
– Mostraremos en qué consiste nuestro emprendimiento y qué es lo que precisamos como contrapartida, como mano de obra e infraestructura. Vamos hacia el Sur detrás de buenos contratos en el área del presal – explica Padilla.
Entre las preocupaciones de EBR figura la falta de trabajadores calificados. A través de convenios con institutos federales, escuelas profesionales y universidades, la empresa ayudará a financiar la formación de sus futuros empleados, movimiento que debe iniciarse en los próximos meses.
– Si falta mano de obra en Rio Grande, que tiene 200 mil habitantes y un astillero listo, imagine aquí, en São José do Norte. Seguramente llegarán millares de personas de fuera del municipio – aseguró el intendente Vicente Ferrari.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Portos e navios; 27/01/11
28/01/11
NUESTROMAR
