El primer ministro japonés Shinzo Abe advirtió a China que su país responderá con violencia si hay intentos para desembarcar en las islas Senkaku, llamadas Diaoyu por los chinos en el Mar de la China Oriental.
El primer ministro japonés Shinzo Abe advirtió a China que su país responderá con violencia si hay intentos para desembarcar en las islas Senkaku, llamadas Diaoyu por los chinos en el Mar de la China Oriental.
Las declaraciones del Primer Ministro surgen en respuesta a la presencia de ocho barcos del gobierno chino que deambulaban cerca de las islas que reclaman ambos países. La Guardia Costera de Japón y docenas de activistas japoneses a bordo de una flotilla de 10 barcos de pesca también navegaban en la zona.
La Guardia Costera japonesa dice que es el mayor número de barcos chinos visto en la zona desde que Tokio nacionalizó parte de la cadena de islas en septiembre pasado.
“Ya que se ha convertido en parte del gobierno de Abe, nos hemos asegurado de que si hay una intromisión en nuestro territorio o si hubiera un desembarco en las islas, lo abordaremos con fuerza”, dijo el primer mandatario, según la BBC.
Mientras tanto, un grupo de más de 160 legisladores japoneses visitó un santuario para las personas que murieron por el país, una acción interpretada por los críticos como un símbolo del pasado militarista de Japón, dado que el santuario también rinde homenaje a 14 dirigentes condenados como criminales de guerra por un tribunal aliado. El año pasado, miembros del mismo grupo de extrema derecha fueron a una de las islas en disputa y provocaron protestas antijaponesas en China, informó el diario South China Morning Post.
Por su parte, China dijo que sus barcos habían estado vigilando a los barcos japoneses cerca de las islas en disputa. Según la Administración Oceánica Estatal, tres de sus embarcaciones habían “encontrado” varios barcos japoneses alrededor de las islas y “de inmediato se les ordenó a otros cinco buques en el Mar Oriental de China que se encontraran con las tres embarcaciones.”
Esta semana, 10 barcos japoneses que llevaban 80 activistas del grupo nacionalista Ganbare Nippon (Pisa Firme, Japón) llegaron a la zona con el apoyo de las embarcaciones de la Guardia Costera japonesa. Los activistas eran “legisladores regionales y miembros de la prensa extranjera,” informó NHK.
Un portavoz del gobierno japonés dijo que la “intrusión en las aguas territoriales” fue “muy lamentable”. El Gobierno japonés también llamó al embajador chino para protestar.
La disputa territorial estuvo latente durante años, pero resurgió en septiembre de 2012, cuando Japón compró tres de las islas que eran propiedad de un japonés. Aunque Japón controla la cadena de islas, China las reclama, al igual que Taiwán.
Se considera que las islas contienen ricas zonas de pesca y están en una importante zona estratégica.
Como resultado de la visita de los legisladores japoneses al santuario, el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur canceló un viaje a Japón.
“Sólo cuando Japón se enfrente a su pasado agresivo, puede abrazar el futuro y desarrollar relaciones amistosas con sus vecinos de Asia”, dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunying.
Por Natalia Real
24/04/13
FIS.COM
