Anteayer se detuvo a un presunto narco rosarino descubierto en Rawson y vinculados a inofensivos trabajos de carpintería. Hubo reflexiones varias, entre ellas un interrogante obligado, que es si ¿el hombre se decidió por el sur para cambiar de vida, o de mercado? Los puertos patagónicos se han convertido en circuitos permanentes del narcotráfico.
Anteayer se detuvo a un presunto narco rosarino descubierto en Rawson y vinculados a inofensivos trabajos de carpintería. Hubo reflexiones varias, entre ellas un interrogante obligado, que es si ¿el hombre se decidió por el sur para cambiar de vida, o de mercado? Los puertos patagónicos se han convertido en circuitos permanentes del narcotráfico.
Lo afirmó la propia oficina antidrogas de las Naciones Unidas en un documento que ubicó a la Argentina como el tercer punto de partida de la cocaína hacia el mundo, detrás de Brasil y Colombia.
Chubut ya tuvo sus hallazgos resonantes, lo que no quiere decir que no haya pasado más nada. Y cuando no es Chubut, es Río Negro. Lo importante parece ser que haya puerto y que la sustancia se pueda resolver poco antes del embarque al exterior. El mes pasado fue otra vez en Río Negro. A principios de junio unos 300 kilos de cocaína fueron secuestrados en un cargamento de manzanas que salió de un frigorífico de Cervantes y que tenía como destino el mercado de ultramar. La droga, tal como ocurrió en el caso “Manzanas Blancas” de 2010, tenía a España como destino.
La cosa es que después de junio de 2013 cuando se encontrara el cargamento de 110 kilos de cocaína en pescado congelado en el operativo “Langostino blanco”, se confirmó la colocación en Puerto Madryn del primero de los once nuevos escáneres comprados por la Aduana en un contrato superior a los 20 millones de dólares. Lo increíble es que ese aparato se convirtió en “itinerante” funcionando un tiempo en el Muelle Storni y otro en el puerto de San Antonio Este. Con esta increíble operatoria de sistema que “ahora está, ahora no está”, no es muy difícil entender porque este delito no sólo no se amedrenta ante el combate oficial, sino que se burla permanentemente.
Todos o nada
Hasta ahora el Régimen de Consolidación en Planta le permitía al exportador que la carga del medio de transporte se realice en su propio establecimiento, trasladándose hasta allí el servicio aduanero a efectos de aplicar los controles pertinentes. A tal efecto, las empresas pesqueras desplegaron inversiones con la colocación de cámaras, software e instalaciones adecuadas para la realización del procedimiento de carga y monitoreo. Pero ahora la Aduana les notificó sobre el 10 de junio que deberá comprar un escáner cada una e instalarlo en su planta. Tecnología que es importada y que ronda un valor de un millón y medio de pesos.
La repentina medida, primero esgrimida como un factor para que las exportadoras estuvieran con sus obligaciones tributarias al día, y luego argumentada como una herramienta para evitar hechos de narcotráfico, provoca serias complicaciones a la industria pesquera.
Como si fuera poco, la única proveedora de escáner en el país es Nuctech Company Limited, sucursal argentina de la proveedora china, que cuenta con los dispositivos tecnológicos de escaneo homologados por la Aduana para instalar en las pesqueras que quieran volver a consolidar sus cargas desde sus plantas de procesamiento.
Varios de los escáneres que dispone la DNA en los diferentes puertos fueron adquiridos justamente a esa empresa con domicilio fiscal en Echeverría 1515, 6A, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La intempestiva medida adoptada por las autoridades aduaneras de dar de baja del registro de empresas habilitadas para cargar contenedores en sus plantas procesadoras, no solo causó una sorpresa inicial, sino que las explicaciones oficiales sobre los motivos que llevaron a su adopción abrigaron un cúmulo de sospechas por la forma en que se llevó a cabo su instrumentación.
La primera
En tanto, en Puerto Madryn, hace algo más de un mes, la empresa Marea Patagónica incorporó un escáner a sus instalaciones y hoy es la única en condiciones de operar, lo que obliga a casi todas las empresas a requerir sus servicios, advirtió Revista Puerto. El costo por contenedor es de alrededor de 20 mil pesos, por la demanda creciente de estas horas. Marea Patagónica es una empresa que estaría vinculada a Conarpesa e Ingevama y es la única que incorporó un escáner justamente provisto por Nuctech, presuntamente vinculada a familiares de un alto funcionario de AFIP. Esta circunstancia ha alimentado suspicacias y sospechas sobre tráficos de influencias, y desde el sector pesquero local creen que desde la Aduana se informó sobre la restricción que se venía a un grupo de empresas afines políticamente con la Nación, aunque es de prever que esto será negado y desmentido.
Otro dato que no debe ser soslayado, es que en los últimas días desde la Aduana se anticipó que no se podrá importar en forma directa este equipamiento tecnológico de monitoreo que se plantea con exigencia excluyente para recuperar la habilitación de cargar contenedores desde planta. La DGA no autorizaría una Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI) a las pesqueras que quisieran comprar en el exterior un escáner lo que lleva inexorablemente a que lo deban adquirir en el país.
No sabe, no contesta
Dicen que en Chubut, las empresas pesqueras le transmitieron su inquietud al gobierno de Martín Buzzi porque literalmente se ha producido un freno a las exportaciones, aunque la ministro de Desarrollo Territorial, Gabriela Dufour, les comunicó que no se enfrentarán ni cuestionarán las medias que se dispongan desde el Gobierno Nacional en virtud del reciente acuerdo político con la Casa Rosada de cara a las elecciones venideras.
Si bien las exportadoras tratan de acomodar el cuerpo a las nuevas directivas aduaneras, no sería ilógico pensar que en el corto plazo se terminen disparando conflictos sociales porque el circuito comercial, y consecuentemente la cadena de pagos, se vea alterada por los retrasos de las exportaciones.
Además, no sirven
Hace dos años se produjo un cortocircuito importante debido a un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que decía lisa y llanamente que los escáneres instalados en los puertos no sirven para detectar drogas.
Si bien se intentó aplacar el enfrentamiento, los propios funcionarios de la Aduana reconocieron en la auditoría que esos “métodos no intrusivos” de control de contenedores no tienen capacidad para discernir entre “sustancias orgánicas o inorgánicas”.
En criollo sólo identificarían formas, no sustancias. Definieron así que la presencia de los escáneres aportaría más como una forma de disuasión, que como un verdadero sistema seguro de detección en la lucha contra el narcotráfico.
La AGN firmó su informe el 10 de mayo de 2013, y evaluó los procedimientos en los puertos de Buenos Aires, Campana y San Lorenzo, entre julio de 2010 y junio de 2012.
“Del relevamiento llevado a cabo surgió que ninguna de las terminales cuenta con escáneres cuyo software permita diferenciar entre elementos orgánicos e inorgánicos”, consignó la AGN.
Todo esto desprende varios interrogantes. ¿Está todo el sistema dispuesto para que funcionen cada vez menos los controles efectivos? ¿Está todo armado como para que parezca que si se controla? Porque si el escáner portuario es “itinerante” y no da abasto, y obligarán a cada empresa a tener un aparato de más de un millón de pesos, y pocas podrán acceder a él, hay que inferir que: las que accedan deberán abonar al negocio de una sola empresa nacional habilitada con vínculos influyentes comprando el escáner “oficial”, o bien limitarse a pagar y alquilarle el sistema al “vecino” visionario, dueño del escáner cada vez que quiera exportar. ¿Con esto no se manejará quiénes podrán exportar y quienes no, contribuyendo tanto al monopolio productivo pesquero como al monopolio de carteles de otras sustancias? Además, todo este procedimiento se hará en las propias firmas, sin testigos. Y como si fuera poco, con aparatos que no identifican sustancias diluidas en líquidos, hielo, mezcladas con el producto, etc ¿Concurrirán junto a operarios de aduana a cada escaneo gente de prefectura y de puertos? ¿O es otro modo de deslindar responsabilidades, intromisiones y demasiada gente informada? ¿Se verificará después de todo si los precintos luego de la consolidación no fueron un `poquito´ falseados? ¿Cómo podrá evitarse el primer gran riego que arrastra este flagelo: la corrupción y la coima? En fin, la medida es rara de rareza absoluta, y llamativamente no ha sido debatida por funcionarios del Ejecutivo ni de nuestro despistado Legislativo. Un tema para seguir. (Diario de Madryn)
03/07/15

