El empresario en diálogo con “el Retrato…” resaltó que “Desde el punto de vista laboral fue un año con mucho trabajo. Comenzamos el año con una botadura y luego con la entrega de dos barcos, en septiembre, con una doble botadura. Seguimos trabajando a un ritmo muy firme, entrando en las semanas de reparaciones”, que se extiende de diciembre a mediados de enero, cuando los barcos paran.
El empresario en diálogo con “el Retrato…” resaltó que “Desde el punto de vista laboral fue un año con mucho trabajo. Comenzamos el año con una botadura y luego con la entrega de dos barcos, en septiembre, con una doble botadura. Seguimos trabajando a un ritmo muy firme, entrando en las semanas de reparaciones”, que se extiende de diciembre a mediados de enero, cuando los barcos paran.
No tuvo reparos en afirmar que si bien fue un año muy activo “desde el punto de vista económico fue uno de los peores de esta última década. El deterioro en la rentabilidad de la pesca fue el año que más se sintió. Del 2003 al 2008 prácticamente no hubo incobrabilidades. Pero del 2009 en adelante se fue incrementando hasta que en el 2015 se tornó insostenible. Lo estamos sufriendo. Hay armadores que traen el barco y no pueden pagar reparaciones, si no se lo financian. Hay barcos destruidos, sin años de mantenimiento, cheques rechazados como hace años que no sucedía”.
En tal sentido indicó que el deterioro de esos barcos “Se debe a que no hay dinero para mantenimiento. Cuando uno tiene una rentabilidad, el barco es mantenido y cuidado. Cuando se para a fin de año, se hacen cambios de chapa, de estructura. Pero cuando la plata no alcanza, se le hace lo mínimo indispensable. Es como una casa, pasan los años y se van destruyendo…”
“Hay que recuperar la credibilidad”
Al momento de analizar el presente y referirse a las medidas adoptadas desde el Gobierno Nacional que encabeza Mauricio Macri fue cauto al decir que “Vamos paso por paso. Lo primero es que nuestros clientes pesqueros recuperen rentabilidad. Las medidas que toma el gobierno eran indispensables y creo que las iba a tomar cualquier gobierno, tanto el que ganó, como el que no. Esto era inevitable. Ahora el desafío es que esta mejora del tipo de cambio y esta quita de retenciones, se mantenga en el tiempo, esa competitividad, y que esto no lo fagocite la inflación”
En tal sentido indicó que “Ahí hay un gran desafío. En el sector industrial es más complicado que en otros sectores. Acá lamentablemente hay poco control y muchos están acostumbrados a trasladar todo directamente a precios. Se necesitan medidas acertadas del gobierno y responsabilidad social de los empresarios para tratar de mejorar la competitividad y que no se traduzca todo a costo”
Cuando “el Retrato…” le preguntó acerca si el Estado debe intervenir en eso, fue contundente: “Puede controlar. Existen las herramientas de intervención, que me parece que son distintas a lo que se intentó en otras épocas. Ya sabemos que no funciona la apretada, no funciona el voluntarismo sino que hay que aplicar otros mecanismos., pero tiene que haber responsabilidad por parte de los empresarios para no trasladar a los precios esta devaluación”.
“Las cajas de las empresas están muy deterioradas”.
Requerida su opinión acerca del plazo que estima que va a tardar el sector en recuperarse, acotó “No es una pregunta fácil. Primero, la situación de las cajas de las empresas están muy deterioradas. Recomponer el capital de trabajo va a ser arduo. En segundo lugar, estábamos en una situación de poca competitividad donde forzábamos mucho a nuestros clientes internacionales con los precios, que eran muy difíciles de mantener. Caso concreto: si el brasilero nos estaba comprando un producto a 3000 dólares la tonelada y tenía otros precios sustitutos de 2200, a un dólar de 4 reales el dólar, nos estaba haciendo un favor para mantener el mercado, pero era insostenible en el tiempo. Ahora, entró esta devaluación del 50%, lo primero que van a venir a pedir es un descuento. Entonces, la mejora en el tipo de cambio se va a ver afectada por la inflación y por la baja de precios internacionales, que va a suceder. Lamentablemente, en materia de comercio internacional, rigen las leyes del mercado: oferta y demanda”
“Va a ser un año complicado”
Entiende que “va a ser un año complicado. Se devaluó un 40%, y tuvimos una rebaja de aranceles del 10. Tuvimos una mejora de competitividad del 50%. Los precios van a bajar un diez, un quince…supongamos que bajen un 20%. Nos queda un 30% ¿A cuánto se va a ir con la inflación? Se va a ir un 15, un 10%. Supongamos que se vaya un 15% con la inflación. Nos queda un 15% de mejora de competitividad. Significa que si antes, el pescador, vendía la merluza a 6,60…no la va a poder vender a 9,50. A lo mejor la empieza a vender a $7,50 y después hay que ver lo que determina el mercado. Los precios se van a ir acomodando de a poco”
Opinó que “el primer paso que se tomó ha sido importantísimo. Antes estábamos debajo de la lona. Ahora, por lo menos, nos subimos a la lona. La devaluación y la quita, eran necesarias como el agua.
Entiende Contessi que esto generará más mano de obra “En el mediano plazo. En el corto plazo hay que ver cómo reacciona la economía en general. No olvidemos que cuando sumió Kiciloff tuvimos una devaluación de un 15% y esa devaluación se la comió la inflación en menos de seis meses. Entonces, si seguimos ese camino, vamos mal. Si el tipo de cambio mantiene la competitividad, tarea difícil porque han dejado un país complicado, tiene que funcionar. Era la única salida. El modelo de exportación, de generación de riqueza.
Un futuro laboral incierto
Acerca del futuro laboral que tienen programado desde el Astillero, fue sincero al afirmar que “tenemos solamente un barco en construcción. Y no tengo embarcación contratada, más allá de las reparaciones. Es un año complicado. Venimos de una fortísima crisis. Los últimos barcos que vendimos fueron una excepción. Hoy tenemos un barquito pequeño y luego veremos”
“Si el sector se reactiva, recién se va a traducir en compras, para el astillero, para dentro de un año. Año y medio. Uno reinvierte cuando puede pagar sus deudas y cuando el escenario a largo plazo es viable. Mercado potencial hay, hay mucha embarcación obsoleta viajando. Mercado natural, en todos los segmentos, hay para renovar. Tenemos que ver cuál es la policita de gobierno en cuanto a renovación de flota, si se alienta la industria nacional o si se alienta, como hizo el gobierno anterior, a la importación de barcos. Porque tuvo un discurso de que alentaba la industria nacional, pero los pocos barcos que compró fueron barcos usados e importados del extranjero”.
La situación del Astillero
Al referirse a la situación hoy del Astillero, reconoció que “ha mejorado”, agradeciendo en tal sentido “a todas las autoridades involucradas en ese proceso. No ha sido la solución ideal que esperábamos, pero como en todo proceso de negociación, hay que ceder un poco. Se cedió de ambas partes y luego de casi 18 años de conflicto se llegó a una solución. Eso nos permite proyectar los próximos diez años con otra visión”.
Confía que “el Puerto se reactive. Tiene que ver con lo que explicamos. Esto es así. Tenemos una industria con una composición muy buena. La mayoría de las empresas nacieron como Pymes y fueron creciendo de a poco. Nacieron de la cultura del trabajo familiar y la base es muy buena. Después habrá criticas, pero es un sector que siempre ha reinvertido utilidades y genera trabajo. Obviamente que hay que controlar al sector. Ha habido abusos de ambas partes, de todos los sectores, dependiendo de la época. Ahora es el momento de lograr el equilibrio”.
Las nuevas autoridades del Consorcio
A la hora de opinar acerca de la designación de las nuevas autoridades del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, acota que “Falta completar cargos. Estamos expectantes, pero la gestión se ve andando. No tenemos que ser prejuiciosos. Sería nocivo decir este funcionario me gusta, este no. El empresariado no se dedica a la política y tiene que aceptar las reglas del juego”
Se dice que el sur tiene mayor competitividad por los funcionarios que le ponen ¿Esto es así? ¿Sigue existiendo?
No. Lo que se critica son los reembolsos por puerto patagónico, que es una medida que estuvo vigente durante algún tiempo, después se quitó. Ahora se volvió a restituir. Operar desde el sur es mucho más caro que operar de acá. Con esos reembolsos se compensaba. Lo que está mal es la forma. Que el puerto de Mar del Plata no tenga ningún beneficio. No está mal que tengan beneficios ellos. Está mal que el resto no lo tenga. Habría que mejorar el sistema, pulirlo, pero el concepto de decir compensemos los mayores costos, no es un concepto errado.
¿Cuáles son las obras necesarias en Mar del Plata para el sector?
Hay varia sobras importantes. Sumar metros cuadrados de muelles es fundamental. Hay barcos en octava andana. Eso es un despropósito. Si se genera un incendio en un barco sería un desastre. Se precisa muelle para descargar. Los muelles son una prioridad. Un reordenamiento del puerto para construcción de nuevos muelles. Y hay otras medidas. El mantenimiento del dragado y alguna obra de infraestructura que haga que ese dragado no sea tan oneroso. No podemos tener un puerto con arena en un solo lugar, es un absurdo. Y después otras medidas que tienen que servir para mejorar la competitividad del puerto. Para evitar trabajos innecesarios. Hay que analizar muchas cosas.
Finalmente y al referirse a la actual la terminal de cruceros, un poco abandonada a su suerte en un sector de la Escollera Sur, entiende que “Hay que tener en claro que Mar del Plata no está en la ruta de esos cruceros. Entonces, el puerto de cruceros lo podemos hacer atractivo con otras cosas. Y Mar del Plata no tiene mucho para ofrecer en ese sentido. Aún cuando le demos toda la infraestructura, no pensemos que Mar del Plata va a ser un puerto de cruceros como Ushuaia, o como otros puntos. Depende de otras cosas”. (Elretratodehoy)
29/12/15
