Tras los incidentes del martes, cooperativas de la estiba, el transporte y el procesamiento de pescado iniciaron un paro. Se reunieron con Katz para pedir garantías para trabajar. Denuncian que entre los manifestantes hay "activistas" ajenos al sector.
Tras los incidentes del martes, cooperativas de la estiba, el transporte y el procesamiento de pescado iniciaron un paro. Se reunieron con Katz para pedir garantías para trabajar. Denuncian que entre los manifestantes hay "activistas" ajenos al sector.
Distintos sectores de la industria pesquera cumplieron ayer con la primera jornada de paro por tiempo indeterminado para reclamar mayor seguridad tras los incidentes ocurridos anteayer en algunas fábricas, cuando manifestantes salieron a protestar por la falta de definiciones en el proceso de registración laboral iniciado el mes pasado en el Ministerio de Trabajo. La medida fue adoptada por la Asociación de Transportistas del Puerto de Mar del Plata, Capemar, Industrialcoop y Fecooaport, afectando los servicios de estiba, el transporte y el procesamiento de pescado en varios establecimientos.
Los dirigentes de estas entidades se reunieron ayer con el intendente Daniel Katz a quien le plantearon su inquietud por el clima de tensión que se vive por estas horas en el puerto marplatense. Del encuentro participó el director general de Cooperativas y Mutuales de la Municipalidad, Mauricio Maglione, quien expresó que "se renovó la gestión ante el estado provincial y nacional para que urgentemente se garantice la seguridad y vuelva a reinar la paz en el puerto".
Según dijo, el jefe comunal se comprometió a hablar del tema con el Ministro de Seguridad de la Provincia, León Arslanian, y para que reciba a los cooperativistas hoy en La Plata. Además, Katz ofreció poner al tanto de la situación al Ministro del Interior, Aníbal Fernández.
"Todo el mundo tiene derecho a manifestarse pero no en los términos en los que lo están haciendo", dijo Maglione. Durante las manifestaciones del martes, se produjeron incidentes frente a algunas plantas y según se supo hubo dos detenidos y un trabajador y un policía heridos. Además, un grupo de personas ocupó la sede del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP), que aún sigue tomada.
Ayer se repitieron las manifestaciones en la zona del puerto y según le explicó a LA CAPITAL Daniel Tunini, presidente de Capemar, se reiteraron los incidentes, aunque con menor intensidad que el martes.
A pesar de que los cooperativistas de las fábricas, la estiba y el transporte habían resuelto no trabajar para pedir más seguridad, algunas fábricas igual abrieron sus puertas para procesar la última materia prima que conservaban en las cámaras. "En algunos establecimientos se pudo terminar de cortar el pescado, pero en otros no porque aparecieron manifestantes que intimidaron a la gente", denunció el empresario.
Según dijo, quienes ayer recorrieron las calles del puerto protestando en las fábricas "no son conocidos por nadie" dentro del sector y denunció que "son activistas ajenos a la pesca".
Tunoni ratificó que en la medida que no existan garantías para reanudar las actividades el paro continuará de manera indeterminada. "Calculamos que hay entre 18 mil y 20 mil personas que están paradas porque se suspendió el ingreso de pescado hasta que esto no se resuelva. Nosotros queremos volver a la normalidad cuanto antes y que se respete el derecho a trabajar tanto como el derecho a manifestarse", agregó.
Tunoni agradeció la intervención del intendente y dijo que se aprovechó la reunión para hablar sobre la escasez de materia prima, lo que para los cooperativistas, es lo que está fomentando aún más las protestas.
Por otra parte pidió que sean distinguidas "las cooperativas legalmente constituidas de aquellas que no lo están" y que quienes promueven el plan de registración laboral "también marquen esa diferencia". Tunoni sostuvo que en el puerto "hay cooperativas de trabajo genuinas" muchas de las cuales ya presentaron toda la documentación que "las avala como tales ante el Ministerio de Trabajo" ante lo cual "los que reclaman la registración se quedaron sin fundamentos".
Y aseguró que en estos casos "los asociados que trabajan están muy conformes porque ganan más dinero que estando efectivos".
13/09/07
LA CAPITAL
