Rescataron a los náufragos del Irízar.
Rescataron a los náufragos del Irízar.
(Mar del Plata y SAO) Muchas veces los gestos solidarios mar adentro no tienen el reconocimiento que merecen en tierra firme. Esta vez, a la altura que las circunstancias ameritaban, los miembros del Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredón destacaron la tarea de los 18 tripulantes del buque pesquero “Don Cayetano”, que integra la flota de la pesquera Moscuzza, a quienes distinguió al “Mérito Ciudadano”.
El 10 de abril el buque rescató a 117 náufragos del rompehielos “Almirante Irizar”, quienes se encontraban en balsas salvavidas luego que el buque de la Armada flotaba incendiado a 140 millas de la costa, frente a la provincia de Chubut. El pesquero había salido el 30 de marzo a pescar merluza y se encontraba presto a volver cuando ocurrió la tragedia en el rompehielos.
El acto de reconocimiento se realizó en el recinto de sesiones principal del HCD y la cálida y emotiva ceremonia fue presidida por el presidente del cuerpo, Mauricio Irigoin, quien valoró la conducta de los tripulantes del barco fresquero que opera desde este puerto.
“La decisión solidaria de estos hombres de mar y la actitud que esto conlleva fue pieza clave en el rescate de los náufragos del buque”, expresó el Presidente del Concejo, quien estuvo acompañado por el edil Héctor Rosso, autor del proyecto, y Ricardo Alonso.
Entre los considerandos de la resolución que distingue a la tripulación con el mérito ciudadano se destaca el valor asumido por el Capitán al decidir rescatar a los náufragos. “El pesquero opera habitualmente con 18 personas, por lo que el sólo hecho de haber decidido albergar a una cantidad que sextuplica prácticamente su capacidad da clara muestra del coraje asumido por su capitán en momentos donde tomar una resolución se traduce en poner a salvo más de 100 vidas humanas que no resultan mensurables económicamente”.
Agasajo para los del Magritte
El buque Magritte, de la empresa de capitales uruguayos Grinfin SA, con asiento en el puerto de San Antonio Este, fue el otro pesquero que participó en el rescate de los tripulantes del Almirante Irizar que abandonaron el buque al declarase un incendio de grandes proporciones.
La solidaridad de los tripulantes del Magritte mereció el reconocimiento de los habitantes y autoridades de la localidad rionegrina. El intendente de San Antonio, Adrián Casadei, reunió a parte de la tripulación para homenajearlos con un almuerzo y una plaqueta donde se destaca el mérito de sus acciones.
En momentos en que los oficiales del pesquero se disponían a cenar en el puente fueron alertados por radio sobre un incidente que había sufrido otra embarcación a pocas millas de donde pescaban, de inmediato se comunicó el suceso al resto de la tripulación y pusieron proa hacia el siniestro. Cerca de las 11 de la noche con un intenso frío y las olas de más de 6 metros, llegaron al lugar y advirtieron que era el Irizar el que se encontraba en llamas rodeado de una multitud de pequeñas balsas.
La facilidad de maniobra del Magritte y el profesionalismo de su gente permitió que se rescataran sanos y salvos 126 tripulantes que en medio de la noche tuvieron que abandonar el Irizar.
Justo reconocimiento a aquellos que saben del valor de la solidaridad mar adentro.
Testimonios del rescate
“Las primeras balsas las encontramos vacías y nos pusimos nerviosos. Después encontramos 4 más donde viajaban 43 náufragos sanos y salvos. Nos pusimos muy contentos cuando los vimos”. Rodolfo González, maquinista del Don Cayetano.
“Ya estábamos volviendo y no había mucha comida, pero en situaciones como estas uno piensa en cualquier cosa, menos en comer. Con los nervios no hay hambre; la gente pedía mate. Se notaba que había una gran necesidad de compartir y charlar sobre lo que estaba sucediendo”. Raúl Martínez, Jefe de Máquinas del Don Cayetano.
“Me llegó por fax que el Irizar tenía una emergencia. Estábamos a 50 millas de distancia y fuimos de inmediato porque a nadie le cabe en la conciencia no responder un auxilio como éste. Pusimos la calefacción al máximo porque sabíamos que tendrían mucho frío por estar en el agua”. Rodolfo Muñoz, capitán del Don Cayetano.
“Tenía miedo de aplastar una balsa, creo no son adecuadas para semejante barco. Cualquier mercante está mejor equipado que el Irízar en ese aspecto. Si hubiera ocurrido el siniestro un poco más al sur, la historia podría haber sido mucho peor”. Claudio Velásquez, primer oficial del Magritte.
“El mar estaba poblado de balsas y había olor a quemado. Rogábamos que no hubiera nadie quemado, lastimado o muerto. Gracias a Dios no pasó nada, lo que hicimos fue exitoso, todos llegaron sanos”. Néstor Maya, cocinero del Magritte.
23/04/07
PESCA & PUERTOS
