(FNM) El gobierno brasilero quiere convertirse en un gran exportador de gas y petróleo a los Estados Unidos, para evitar que los combustibles extraídos de la formación pré-sal del litoral del Brasil reduzcan la proporción de fuentes de energía "limpia", renovable, como la hidroeléctrica, en la matriz energética brasilera.
(FNM) El gobierno brasilero quiere convertirse en un gran exportador de gas y petróleo a los Estados Unidos, para evitar que los combustibles extraídos de la formación pré-sal del litoral del Brasil reduzcan la proporción de fuentes de energía "limpia", renovable, como la hidroeléctrica, en la matriz energética brasilera.
La intención se exportar la mayor parte del petróleo y gas del pré-sal para no "ensuciar" la matriz, fue comunicada por la presidente Dilma Rousseff a enviados del gobierno norteamericano que visitaron el país en preparación de la visita del presidente Barack Obama.
La estrategia brasilera fue bien recibida en Washington, donde la oferta es vista como una oportunidad para concentrar en el continente americano cada vez más los proveedores de combustibles fósiles a los EEUU, reduciendo la dependencia en relación con Oriente Medio. Todavía no han concluido las conversaciones sobre el mecanismo que consolidará esa cooperación en el área energética, pero el punto ya está identificado como uno de los principales temas de agenda de la visita de Obama al país y de su comunicado conjunto con Dilma Rousseff, el sábado 20.
El interés en tener a los EEUU como gran consumidor del petróleo del pré-sal fue comunicado por Dilma, en febrero al Secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner y, en enero, a los senadores republicanos John McCain y Jonh Barrasso.
EEUU obtiene de Canadá y de México, -sus mayores abastecedores-, poco más de un tercio del petróleo que importa; otro tercio viene de Arabia Saudita, Nigeria y Venezuela. Brasil es el décimo mayor proveedor de EEUU.
Según una autoridad que acompaña los preparativos para la venida de Obama, la perspectiva de obtener en el Hemisferio Occidental, en región de influencia estadounidense, la mayor parte del petróleo consumido en EEUU es recibida con entusiasmo en Washington. Aun cuando aumente la producción local, la Oficina de Energía norteamericana prevé que el país continuará importando cerca de la mitad del petróleo que consume y solo en el 2035 debe reducir ese porcentaje al 45%.
El Eximbank norteamericano ya ofreció desde 2010 financiamiento a Petrobrás, de hasta US$ 2.000 millones para inversiones en el pré-sal, con participación de empresas del país. Una oferta de líneas del mismo porte debe oficializarse durante la visita del mandatario norteamericano para financiar “joint ventures” de compañías brasileras y estadounidenses en el exterior, especialmente en África, en proyectos de infraestructura y exploración minera.
El intento de Exxon de explorar pozos en aguas ultraprofundas resultó en un fracaso, tal como lo registró la empresa en su balance del año pasado, en donde contabilizó como pérdidas dos pozos en la cuenca de Santos donde invirtió algunos centenares de millones de dólares antes de considerarlos comercialmente inviables. No obstante, la empresa habría obtenido información geológica importante que podría ser usada en nuevos intentos, según una fuente que sigue el tema.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Valor Econômico (Sergio Leo) y Portos e navios; 03/03/11
04/03/11
NUESTROMAR

