La Cancillería recibió ayer los restos óseos presumiblemente pertenecientes a un piloto argentino de la guerra de Malvinas. Se trata de un hueso de una pierna, que apareció en las Islas en 1986 y cuyo hallazgo el gobierno inglés mantuvo oculto hasta mayo pasado.
La Cancillería recibió ayer los restos óseos presumiblemente pertenecientes a un piloto argentino de la guerra de Malvinas. Se trata de un hueso de una pierna, que apareció en las Islas en 1986 y cuyo hallazgo el gobierno inglés mantuvo oculto hasta mayo pasado.
Estos restos empezarán a someterse mañana a exámenes genéticos para intentar determinar su identidad. Dos funcionarios de la Cancillería viajaron especialmente a Río Gallegos para recibirlos los trasladaron en el vuelo que LAN hace todas las semanas desde Malvinas hasta Santa Cruz. La entrega, sin ninguna ceremonia, pone final a un pequeño incidente con Gran Bretaña por este episodio. La llegada del hueso al país fue informada a Clarín por voceros de la Cancillería. Las fuentes agregaron que, en Río Gallegos, los diplomáticos contaron con la ayuda del ministerio de Defensa y de la Fuerza Aérea Argentina.
El canciller Jorge Taiana siguió el tema desde Buenos Aires antes de partir a Ginebra (Suiza), donde participará de la Reunión ministerial de la Ronda Doha. Sostuvo ayer: "La recepción de las piezas óseas nos permitirá determinar si se trata de restos humanos y, de ser así, la identidad del piloto argentino". Además, el Canciller recordó que más allá de este primer hecho fundamental, persistiremos ante el Reino Unido hasta que esclarezca todos los hechos que motivaron semejante demora para determinar las responsabilidades correspondientes.
Consultado respecto del destino de los restos una vez confirmada su identidad, Taiana apeló a la prudencia y respeto y explicó que todo dependerá de la decisión de la familia (de la persona que resulte identificada), para lo cual contarán con todo el apoyo y colaboración del gobierno nacional.
El 20 de mayo pasado, el encargado de informar sobre el hallazgo de estos restos fue el gobernador británico de las Islas, Alan Huckle, a través de una agencia de noticias. El hueso había sido descubierto en una playa, sobre el océano Atlántico, y hasta entonces permanecía en la central de policía de Puerto Argentino.
Al dar cuenta de la novedad, Huckle aseguró que los restos se habían colocado dentro de un ataúd cubierto por una bandera argentina y bajo custodia militar en la base militar británica de Mount Pleasant. Un capellán militar británico le dio un responso el pasado 8 de mayo, dijo. Y el jefe de la Policía local, Paul Elliott, habría sido instruido para iniciar una investigación completa sobre las razones por las cuales el descubrimiento efectuado en 1986 no se informó a las autoridades argentinas de entonces.
A consecuencia de la guerra, en la que murieron casi 700 argentinos, Londres y Buenos Aires mantuvieron interrumpidas sus relaciones diplomáticas desde 1982 hasta 1990. Sin embargo, asuntos de importancia como éstos podían ser informados fluidamente ante la embajada Suiza, que era la que representaba los intereses británicos en Argentina.
20/07/08
CLARIN
