La ciudad balnearia por excelencia ve peligrar sus costas, y por lo tanto su actividad turística, fuente principal de ingresos, por la acción del mar.
La ciudad balnearia por excelencia ve peligrar sus costas, y por lo tanto su actividad turística, fuente principal de ingresos, por la acción del mar.
La instalación de arrecifes artificiales frente a las costas bonaerenses puede evitar la constante erosión y sus perjuicios en el área del turismo y de la economía regional, afirmó en Mar del Plata el científico neozelandés Kerry Black, pionero en la aplicación de este sistema en su país.
El especialista defendió ese método de lucha contra la erosión costera en lugar de las tradicionales escolleras, al disertar en el seminario sobre sistemas de protección de costas y recuperación de playas, denominado "Nuevo paradigma para la Costa Bonaerense", que se realizó en la ciudad balnearia.
Durante una conferencia de prensa, Black dijo que observó que las costas marítimas de la provincia tienen lugares muy afectados por la erosión, como el sector de los acantilados, al sur de Mar del Plata, y otros en menor medida.
Los arrecifes que diseñó e instaló frente a islas de Nueva Zelanda fueron hechos con bolsas de un material inalterable, rellenas de arena, depositadas en el fondo del mar.
El científico neozelandés llegó a Mar del Plata junto al vicepresidente, Daniel Scioli, en un avión que antes de descender hizo una recorrida por el aérea costera.
Problemática mundial
Black, quien es director del Instituto Nacional del Agua y la Atmósfera de Nueva Zelanda, aseguró que el problema de la erosión no es exclusivo de la Argentina, sino que se vincula con el efecto invernadero y el crecimiento del nivel del mar en todo el mundo.
El experto manifestó que "Mar del Plata tiene una actividad turística muy importante", y advirtió que la pérdida de playas atenta directamente contra esa actividad.
También debe tenerse en cuenta que el turismo incide directamente en la modifificación del medio ambiente.
Las escolleras, a diferencia de los arrecifes artificiales, alteran el movimiento natural del mar y con ello se puede perder arena, aseguró el científico.
Durante una disertación acompañada por videos y fotografías, Black dijo que los arrecifes "generan olas lejos de la orilla", lo que además de disminuir la erosión es aprovechado por surfistas y otros deportistas acuáticos, lo que puede significar una actividad turística de importancia económica para la región.
"Cerca de la costa, los arrecifes restan energía a las olas y así evitan que se lleve arena", afirmó, pero advirtió que "si se colocan demasiado lejos de la costa, la efectividad se pierde".
Efectividad
Cuando los arrecifes son ubicados a la distancia adecuada de la costa, en forma paralela a ésta, brindan protección a un sector de playa seis veces mayor que su largo.
También comentó que los "Arrecifes Artificiales Multipropósito" colocados en Nueva Zelanda enriquecieron el ecosistema, ya que generaron la aparición de nueva flora y fauna acuáticas.
En los lugares donde se realiza refulado, como en Mar del Plata, los arrecifes artificiales evitan que la arena agregada sea arrastrada por la marea, lo que ahorra el elevado costo económico de repetir la tarea en forma periódica.
29/04/07
EDICIÓN NACIONAL
