Delicado escenario social en la capital de Chubut. La capital de Chubut se encuentra en una frágil situación social a raíz de la numerosa cantidad de mano de obra expulsada de las plantas pesqueras.
Delicado escenario social en la capital de Chubut. La capital de Chubut se encuentra en una frágil situación social a raíz de la numerosa cantidad de mano de obra expulsada de las plantas pesqueras.
Los despidos llegaron ahora a las plantas de Argenova y Conarpesa, en la primera de ellas se envió telegramas poniendo fin a la relación laboral a la totalidad del personal vinculado, esto es unos 36 trabajadores, mientras que en Agropez se cesanteó a 30 operarios. En ambas circunstancias se aduce la falta materia prima para procesar a raíz de que la flota costera ya agotó su cupo de merluza hubbsi por este año.
Estas, como la mayoría de las empresas, vinieron pagando los mínimos garantizados atento a que el nivel de actividad era ya muy reducido en las plantas procesadoras, pero ahora se tomó la decisión de prescindir directamente del personal. Además, las empresas ya han hecho saber a los gremios que existe la posibilidad cierta que para el año venidero el recorte de las capturas máximas permisibles tengan un porcentaje mayor que el actual, y por consiguiente habrá mano de obra ociosa en las plantas.
A estos 66 despidos deben sumárseles los producidos en la ex Interpesca donde 83 obreros de la pesca fueron dejados sin trabajo, según argumentaron desde Barillari SA por el incumplimiento de las armadoras de la flota amarilla de aportar materia prima para su proceso.
No obstante, esta semana se supo que la empresa marplatense Pesquera Veraz habría desistido de cerrar su planta de Rawson y así mantener la fuente laboral, al tiempo que reincorporó a casi la totalidad del personal que había dejado en la calle. Las audiencias de conciliación en la Secretaría de Trabajo entre el STIA y la empresa dieron sus frutos, se llegó a un entendimiento, y la situación se destrabó.
Así las cosas, las únicas empresas que registran actividad en sus plantas, si bien es mínima, son Pesquera Veraz e Iberpesca, ubicada esta última en la zona portuaria.
A todas luces el escenario se torna cada vez más complejo y la paz social pende de un hilo, según admiten los propios funcionarios. En tanto, el sector comercial ya siente el impacto de la inactividad pesquera de Rawson, toda vez que es uno de los pilares económicos de la ciudad.
Son más de 150 familias las que han quedado sin sustento al ser cesanteadas de las plantas, a esto debe agregarse que la actividad portuaria es casi nula, y el resto de las actividades conexas a la pesca también se han visto resentidas.
01/09/08
PESCA & PUERTOS
