Practicaban windsurf y los afectó la sudestada. Hubo un amplio rastrillaje a la altura de la playa Bagliardi. Todos aparecieron sanos y salvos Practicaban windsurf y los afectó la sudestada. Hubo un amplio rastrillaje a la altura de la playa Bagliardi. Todos aparecieron sanos y salvos Cuatro deportistas llegaron ayer a las costas del Río de La Plata, en la ciudad de Berisso, para practicar el deporte que tanto les apasiona: el windsurf. El clima parecía alentador, ya que se anunciaban fuertes ráfagas de viento para toda la zona. Sin embargo habrían escogido un lugar poco conveniente, en la playa Bagliardi, donde, cerca de las 16.00, comenzaron a tener serios problemas para regresar a la costa. Al parecer, por la rotura de sus velas, quedaron a merced de la marea y las olas, que llegaron a tener 1,50 metros de altura. Según pudo saber este diario, el primero que logró salir, por sus propios medios, dio aviso de que había perdido contacto con sus tres amigos. Se trata de dos hombres oriundos de Ramallo y otros dos de San Nicolás. El operativo Conocido el incidente, personal de Defensa Civil de Berisso, al mando de Pablo Acosta y Hernán Peicovich, llegó al lugar de los hechos e inició los primeros rastrillajes a bordo de dos gomones, que llegaron hasta la Isla Paulino. Poco después, al operativo se sumó Prefectura, que aportó una moto de agua, y también colaboró el jefe de guardavidas de esa ciudad, Pablo Alonso, así como también una comitiva de la seccional de Los Talas, bajo directivas del comisario Hugo Mansilla. Fueron, de acuerdo a lo indicado por los voceros consultados, “dos horas de intenso trabajo”. Si bien la tensión se apoderó de la tarde, ya que en un momento del rastrillaje apareció una de las tablas, sin su tripulante, con el correr de los minutos la situación comenzó a tomar otro color. Es que, uno a uno, fueron apareciendo los deportistas, todos en perfecto estado de salud. Las mismas fuentes los identificaron como Alejo Zulegaray (30); su hermano Facundo (32); Gastón Paita (37) y Miguel Resello (35). De acuerdo al reporte oficial, los dos primeros viven en Ramallo y los otros dos en San Nicolás. Al borde de la tragedia En diálogo con este diario, una fuente del caso indicó que “en un momento, dentro del río, dejó de soplar el viento. Por eso, sin poder usar la vela para desplazarse, estas personas quedaron a la deriva”. “Por suerte, todos lograron ponerse a salvo. La verdad, tuvieron suerte. Podíamos estar hablando de algo muchísimo más grave. Las condiciones climáticas realmente no eran las mejores”, añadió. Cabe destacar que en la playa Bagliardi está prohibido bañarse, ya que “está a unos 500 metros de la desembocadura del caño de la avenida 66”, explicó Peicovich a EL DIA. “En ese lugar no hay guardavidas, más allá de que todavía no estamos en temporada. Con esto quiero decir que es un lugar que implica serios riesgos cuando alguien se mete al río”, aclaró. Trascendió que no hubo necesidad de efectuar traslados hasta el hospital Mario Larrain -ninguno de los deportistas sufrió principio de hipotermia- y, más allá de la intervención de distintos organismos públicos en el operativo de rescate, tampoco se iniciaron actuaciones judiciales. Del procedimiento tomó conocimiento el titular del Distrito Berisso, a cargo del comisario inspector Claudio Domínguez Amaya. Alegría Por último, se supo que, una vez que los cuatro deportistas se volvieron a ver las caras, tras la inusual experiencia, hubo un claro gesto de tranquilidad y alegría. Es que, más allá de su capacidad en la disciplina, todos entendieron que sus vidas corrieron peligro. 19/09/12 EL DÍA
