Desembarques merluza al norte del 41ºs, en cinco años se redujo más del 300%

Dentro del panorama desolador que vislumbra el estado biológico de la merluza hubbsi, el efectivo del stock al norte del 41ºS parece mucho más irreversible de lo que muestra el stock del sur, principal fuente de abastecimiento de las capturas de la flota comercial que operan sobre el recurso.

Dentro del panorama desolador que vislumbra el estado biológico de la merluza hubbsi, el efectivo del stock al norte del 41ºS parece mucho más irreversible de lo que muestra el stock del sur, principal fuente de abastecimiento de las capturas de la flota comercial que operan sobre el recurso.

(Mar del Plata)Más allá del diagnóstico elaborado por los investigadores del INIDEP, donde encienden las luces de alarma por la merma del stock reproductivo, el cual ha quedado en una situación crítica, incapaz de generar reclutamientos exitosos, hay datos que confirman de manera cruda la situación de la hubbsi en un área donde mayormente opera la flota con asiento en Mar del Plata.

Este año ha sido dominado por la disminución en la asignación de cupos de merluza, una media indispensable para la salud del recurso, pero cuyos efectos son más crudos en la realidad que en el plano estadístico.

De todas maneras los datos oficiales marcan el grado de deterioro que ha sufrido la biomasa disponible para ser pescada. En los primeros siete meses de este año, se declararon desembarcos de merluza capturada al norte del 41ºS, por 16.915 toneladas, siendo el mes más “productivo” mayo, que registró descargas por 7.455,6 toneladas.

Si uno compara la misma porción del calendario, pero de cinco años atrás, en el 2002, en esos primeros siete meses del año la flota descargó merluza del stock norte en el orden de las 67.564 toneladas.

Corroborando que es una especie objetivo de la flota durante el fin del otoño, y principio del invierno, en mayo de aquel año se desembarcaron 21.661 toneladas, más que lo pescado ahora en siete meses.

Otto Whöler, director Nacional de Investigaciones del INIDEP, lo había explicado muy bien durante un reportaje a este medio. “Estamos cerca del punto de no retorno, a partir de la reducción del stock reproductivo. Es una fase en la que es preferible no explorar”, había dicho en octubre del año pasado.

Este año la autoridad de aplicación volvió a permitir una captura máxima permisible para el stock norte de 60 mil toneladas, una cifra que resultará imposible de pescar, no por falta de ganas, sino por la ausencia misma del recurso.

La reducción de la biomasa reproductiva aumenta la probabilidad de malos reclutamientos debido a que si las condiciones ambientales no son favorables aumenta la mortalidad natural de los prerreclutas. Y como es probable que una menor biomasa reproductiva origine menos prerreclutas, alta mortalidad en pocos prerreclutas, es más grave que alta mortalidad en muchos prerreclutas. El problema es que no se ajusta el nivel de explotación y la flota siempre está ejerciendo su poder de pesca al máximo.

El estado de la merluza al norte del 41ºS necesita de forma urgente la aplicación de medidas precautorias más activas para recuperar la salud del recurso porque con lo visto hasta ahora no hay recuperación posible.

10/09/07
PESCA & PUERTOS

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