Un buque escuela español debió ingresar de urgencia al golfo Nuevo y amarrar en el muelle céntrico de Puerto Madryn debido a que uno de sus tripulantes sufrió un accidente en alta mar y su cuadro demandaba una urgente atención especializada en un centro de salud.
Un buque escuela español debió ingresar de urgencia al golfo Nuevo y amarrar en el muelle céntrico de Puerto Madryn debido a que uno de sus tripulantes sufrió un accidente en alta mar y su cuadro demandaba una urgente atención especializada en un centro de salud.
Por ello, sobre las 11.30 de la víspera atracó en el muelle de cruceros de nuestra ciudad el buque escuela “Miguel Oliver”, de bandera española, el que era aguardado por una ambulancia sobre la empalizada de la terminal marítima.
Minutos después, el herido viajaba rumbo al Hospital Subzonal local, donde debía ser sometido a una sesión de rayos x para establecer concretamente la lesión que presentaba sobre su hombro, ya que se presumía una fractura de clavícula por el tipo de manifestación que tenía.
Previo a su evacuación, fue revisado por el ‘médico de frontera’ que presta servicio para la Prefectura Naval Argentina, quien rigurosamente debe controlar cualquier afección que pueda presentar un tripulante que ingrese a territorio nacional a través de esta estación marítima, para evitar y controlar que pueda introducirse enfermedades desconocidas o de riesgo para la población. Cumplimentado el trámite, fue puesto en una camilla para su traslado en una unidad del servicio de emergencias privado de la ciudad hacia el centro de salud.
Aparentemente, el tripulante del buque escuela había recibido un fortísimo golpe contra la puerta de una escotilla, la que impactó contra su hombro y le habría producido la presunta fractura de clavícula.
El accidente ocurrió dentro del barco sobre el mediodía del viernes, y aproximadamente una hora después la comandancia del navío español decidió dirigirse al puerto más cercano para conseguir su atención médica. Menos de veinticuatro horas después el “Miguel Oliver” amarró en el muelle Comandante Luís Piedrabuena.
La pregunta del millón
El tiempo que le demandó navegar desde el sitio del accidente hasta el muelle de Madryn fue motivo de análisis y estimaciones, ya que por su brevedad llamó la atención de algunos funcionarios que trabajaron en la recepción del navío.
Teóricamente se debía encontrar fuera de la Zona Económica Exclusiva pues no contaba con permiso para navegar en aguas territoriales argentinas, pero los desconfiados funcionarios reafirmaban que “de haber sido así, el buque debería haber tardado más tiempo en llegar a puerto. No sería descabellado que este barco haya estado dentro de las 200 millas en forma irregular”, indicaron. La pregunta generalizada en el muelle Piedrabuena era “dónde estaba navegando el buque”.
El “Miguel Oliver” es un buque escuela de pesca de arrastre, de muy moderna tecnología y de gran tamaño. Con tripulación mixta, lo nuevo de su estructura hacía aparecer como obsoletos los buques pesqueros que navegan en aguas argentinas y se encuentran amarrados en el muelle Storni.
Visas transitorias
La no prevista llegada a puerto fue aprovechada por la tripulación para descender a tierra firme y conocer territorio argentino, ya que se les extendió visas transitorias para que puedan recorrer la ciudad por algunas horas. La ocasión también fue utilizada por el cocinero del buque, quien solicitó autorización aduanera para adquirir frutas frescas para los navegantes.
De todas maneras, de acuerdo a los resultados que se obtuvieran en la evaluación médica que se realizara sobre el herido, el capitán a cargo del barco español estimó que en las primeras horas de la noche de ayer deberían salir nuevamente rumbo al este, para alejarse de las aguas territoriales nacionales.
09/12/07
DIARIO DE MADRYN
