Astilleros SPI es otra pieza de importancia del acuerdo. Allí comenzó la construcción de esta serie de embarcaciones con la “Argentina I”, que fue bautizada el 19 de septiembre de 2005. Aquel fue un hecho histórico ya que debieron pasar 18 años hasta que un astillero nacional pudiera volver a construir un artefacto naval de estas características tan complejas.
Astilleros SPI es otra pieza de importancia del acuerdo. Allí comenzó la construcción de esta serie de embarcaciones con la “Argentina I”, que fue bautizada el 19 de septiembre de 2005. Aquel fue un hecho histórico ya que debieron pasar 18 años hasta que un astillero nacional pudiera volver a construir un artefacto naval de estas características tan complejas.
“Construidas las primeras cuatro embarcaciones en menos de dos años, ahora se bautiza la “Argentina V”. Hoy más que nunca la realidad de nuestro país nos marca que ser solidario significa dar trabajo y brindar capacitación. En Astilleros SPI lo estamos logrando y podemos disfrutar de estos logros importantes. Pero vamos por más”, dijo a Transport & Cargo Horacio Tettamanti, presidente de SPI. La empresa firmó un contrato histórico para la industria naval argentina con una empresa internacional para construir 80 barcazas mineraleras en sus instalaciones ubicadas en Campana.
“Estamos muy contentos de esta nueva etapa del proyecto, luego de haber cumplido satisfactoriamente con las entregas de las primeras cuatro embarcaciones. Ha sido un desafío que hemos enfrentado y superado con mucho orgullo”, contó Néstor Polizzi, CEO del astillero marplatense. “El nivel de terminación de la barcaza excede ampliamente los requerimientos mínimos y demuestra que en el país la industria naval tiene enormes posibilidades de desarrollo”, subrayó el directivo de SPI.
Tanto el grupo armador como el astillero destacaron el resultado de esta alianza estratégica para darle dinamismo a un sector que durante muchos años estuvo postergado, y ambos esperan continuar con esta serie de construcciones.
“Hemos agregado unos 25 mil metros cúbicos de capacidad de transporte de hidrocarburos a la hidrovía. Esa cantidad es la que podría transportar, si por calado se pudiera, un gran barco petrolero, y que con estas barcazas se mueven ahora de manera eficiente y cumpliendo con los más altos requisitos de protección y seguridad al medio ambiente”, destacó Polizzi
En la obra, trabajaron más de 40 soldadores calificados para casco y tanque, y otro tanto de personal especializado en alistamiento de tuberías, válvulas y motores. Toda la obra fue realizada con la nave bajo techo. Se fue construyendo por partes y se ensambló al final, como una especie de rompecabezas gigante.
03/12/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
