Desarrolló un novedoso sistema para abastecer a acuicultores del mundo

Desarrolló un novedoso sistema para abastecer a acuicultores del mundo

La compañía biotecnológica Biosima SRL ubicada en La Plata, desarrolló un proceso único a nivel mundial para la producción de cistes de artemia –utilizados como alimento para peces y crustáceos-  de forma controlada, sustentable y amigable con el ambiente. Este sistema permite proporcionar continuidad de entrega y calidad constante dentro del cultivo de camarones, langostinos y langostas.

La compañía biotecnológica Biosima SRL ubicada en La Plata, desarrolló un proceso único a nivel mundial para la producción de cistes de artemia –utilizados como alimento para peces y crustáceos-  de forma controlada, sustentable y amigable con el ambiente. Este sistema permite proporcionar continuidad de entrega y calidad constante dentro del cultivo de camarones, langostinos y langostas.

Cintia Hernández y Sebastián Calvo, biotecnólogos egresados de la Universidad Nacional de Quilmes, desarrollaron un novedoso sistema para cultivar cistes de artemia de forma intensiva, controlada, sustentable y amigable con el ambiente. Para llevar a la práctica este sistema, los jóvenes fundaron BIOSIMA S.R.L. en el año 2007.

“Vimos que la producción de organismos acuáticos en cautiverio era una industria que estaba creciendo al 20% anual desde hacía diez años. Nos pareció un mercado interesante, pedimos una línea de financiación del Ministerio de Ciencia y Tecnología y fundamos Biosima S.R.L., una compañía que cultiva estos huevos de forma sustentable y amigable con el medio ambiente”, recuerda Hernández.

El proceso de producción intensiva de cistes de artemia que desarrolló BIOSIMA es un proceso innovador a nivel mundial. Se trata de un sistema de recirculación cerrada, que emula un ecosistema natural, donde el agua es continuamente reciclada y esterilizada para utilizarla nuevamente en el proceso. Cuenta con un cultivo de microalgas que, por un lado, absorben los residuos del cultivo de artemia y por el otro, sirven como componente nutritivo de las cistes.

Mediante este sistema, la producción de cistes de artemia resulta independiente a la estacionalidad y permite mantener no solo la regularidad en la entrega del insumo, sino también la calidad. Así, los acuicultores incrementan su productividad al alimentar a sus peces y crustáceos con artemia y obtienen productos de mayor calidad y tamaño, en menor tiempo y costo.

“En contraposición al sistema empleado en el lago Great Salt, nuestro sistema es escalable y las variaciones de productividad entre estaciones son mínimas. Aunque tiene costos levemente mayores, la sustentabilidad, la previsibilidad, la trazabilidad y el aumento de calidad son ventajas competitivas de gran importancia. Además, debido a la demanda insatisfecha, no competimos de forma directa con los recolectores sino que nos complementamos”, sostiene Sebastián Calvo.

La planta pre-industrial de BIOSIMA produce por año 500 kg de cistes de artemia. A lo largo de este año, los biotecnólogos responsables de la empresa trabajan en la ingeniería para la construcción de una planta de escala comercial con capacidad para producir 5 toneladas al año. “Nuestro objetivo es lograr en los primeros cinco años una producción de 100 toneladas por año, lo que representaría una facturación de 7.500.000 dólares anuales”, asegura Calvo. (PuntoBiz)

05/07/14

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