En Antequeras, cerca del puente interprovincial Chaco-Corrientes, el obrador instalado acopia materiales y equipos necesarios para la obra de defensas que protegerá al viaducto y podría iniciarse el próximo mes. Para lograr ese comienzo, la empresa concesionaria de los trabajos aguarda la autorización de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación.
En Antequeras, cerca del puente interprovincial Chaco-Corrientes, el obrador instalado acopia materiales y equipos necesarios para la obra de defensas que protegerá al viaducto y podría iniciarse el próximo mes. Para lograr ese comienzo, la empresa concesionaria de los trabajos aguarda la autorización de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación.
“Están todos los equipos y materiales necesarios”, confirmó a NORTE Carlos Colombo, jefe del Distrito Corrientes de la Dirección Nacional de Vialidad, dependencia encargada del control e inspección de la obra. Así comentó que todo el equipamiento y el obrador flotante están “en proceso de armado”, aunque restan llegar algunas partes menores correspondientes a equipos que se usarán en los trabajos.
A cargo de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Luciano-Copersa, la obra prevé la colocación de 54 pilotes de dos metros de diámetro y 48 metros de longitud, de los cuales 25 estarán bajo el sedimento del lecho del río. La obra demandará unos 15.000 metros cúbicos de hormigón, 3.500 toneladas de acero y 1.800 toneladas de chapa. El presupuesto alcanza los 250 millones de pesos.
Al pontón de grandes dimensiones sobre el cual se ubica la grúa china se agregan dos barcazas del Ejército Argentino amarradas en el muelle construido para acopiar material durante el desarrollo de los trabajos. Esas plataformas contienen cuatro moto-hormigoneras (dos en cada una). Otra maquinaria que trabajará en la obra será una perforadora.
Si bien están iniciadas las gestiones ante Vías Navegables, Colombo prefirió no adelantar una fecha para el inicio de las obras. Aunque es probable que durante abril puedan verse los primeros movimientos de un trabajo que se ejecutará a lo largo de dos años.
“La empresa aguarda el alta de la obra, que debe dar Vías Navegables. Es un trámite por el cual la empresa paga un canon, presenta la documentación y el plan de obra, para obtener así la autorización”, repasó Colombo.
Finalmente, precisó que los pontones que actúan ahora como defensas de la estructura ante eventuales impactos de embarcaciones, serán removidos a medida que avance la colocación de las nuevas defensas. Así, explicó que la fundación de segunda defensa implicará extraer el pontón actual, acondicionarlo y volver a reposicionarlo en el lado chaqueño.
Vialidad Nacional estará a cargo de la inspección de la obra. Lo hará con la asignación de cinco técnicos del Distrito Corrientes. Además, habrá un sistema de control externo que la empresa adjudicataria de la obra debe contratar para ciertas tareas específicas.
Remoción de barcazas hundidas
Por otra parte, comenzó hace varios días el trabajo de remoción de las dos barcazas paraguayas hundidas hace varios meses, tras desarmarse el convoy que formaban al impactar con uno de los pontones que protegen al puente.
Para ello, la naviera propietaria UABL contrató una barcaza grúa (que se encuentra frente a una playa correntina), y es la encargada de reorientar el pontón dañado (volver a anclarlo) y remover las barcazas ubicadas en el lecho del río, las cuales aparentemente están “partidas al medio”.
Los trabajos se realizan con la inspección y control de Vías Navegables y de Prefectura Naval Argentina, y corren por cuenta de la naviera responsable del incidente. (Diario Norte)
26/03/15

