Debate sobre la caza de ballenas

Debate sobre la caza de ballenas

La comisión ballenera internacional celebra en Santiago de Chile su reunión anual. Nuevamente están sobre el tapete dos posturas al parecer irreconciliables, la de los conservacionistas y la de quienes aceptan la caza de cetáceos, comandados por Japón.

La comisión ballenera internacional celebra en Santiago de Chile su reunión anual. Nuevamente están sobre el tapete dos posturas al parecer irreconciliables, la de los conservacionistas y la de quienes aceptan la caza de cetáceos, comandados por Japón.

Los cetáceos son una presa codiciada, pero su caza pone en riesgo la continuidad de la especie.

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) inició ayer en Santiago su reunión anual, abocada a definir el futuro de la organización y enfrentada en su seno entre quienes buscan mantener la moratoria que impide su caza y otros, liderados por Japón, que buscan reanudar su captura bajo control internacional.

En su primera sesión de trabajo, los países debatían una propuesta para lograr que durante esta reunión no se voten resoluciones sobre ballenas sino que más bien se concentren en el futuro de la organización.

En caso de adoptarse esta resolución, Japón podría desechar su propuesta para solicitar un permiso de caza en cuatro localidades costeras, al tiempo que el bloque conservacionista latinoamericano debería guardar su propuesta para crear un santuario ballenero en el Atlántico Sur.

Esta última iniciativa es promovida por el llamado ‘Grupo de Buenos Aires’, y busca crear una gran área de protección donde para siempre esté prohibida la caza de ballenas, promoviendo además el avistaje de cetáceos con fines turísticos.

El lugar abarca desde la línea del Ecuador hasta el paralelo 60, en la Antártida.

Otras posturas

La propuesta japonesa, por su parte, es una de las más controvertidas y se enmarca en su plan oficial de "reanudar, bajo control internacional, la caza de ballenas sostenible de especies abundantes", según explicó Joji Morishita, delegado de Japón.

"Muchas especies y stocks de ballenas son abundantes, están aumentando y recuperándose de la sobrecaza del pasado", señaló Morishita.

El estado actual de las poblaciones de las ballenas será informado durante la semana por la CBI, aunque organizaciones como Greenpeace o IFAW, (fondo internacional para la protección de los animales y sus hábitat), desestiman esos datos.

Además de Japón, Noruega e Islandia son partidarios de abrir la caza comercial de las ballenas. La CBI permite a algunas comunidades la captura para la subsistencia de poblaciones aborígenes y la caza para fines científicos.

Apelando a esta última concesión, Japón lleva adelante un programa científico, por medio del cual ha cazado casi 11.000 ballenas desde 1987, según denuncian organizaciones conservacionistas.

24/06/08
EDICION NACIONAL

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