La configuración costera de nuestra región, con su prolongada ría internándose entre islas hasta el fondo de la bahía, le dan a sus aguas características de especial tranquilidad, convirtiéndola en una recalada segura para las embarcaciones. Por ello la zona, aún desde antes de la existencia de instalaciones portuarias, fue utilizada como fondeadero natural y refugio de los navegantes.
La configuración costera de nuestra región, con su prolongada ría internándose entre islas hasta el fondo de la bahía, le dan a sus aguas características de especial tranquilidad, convirtiéndola en una recalada segura para las embarcaciones. Por ello la zona, aún desde antes de la existencia de instalaciones portuarias, fue utilizada como fondeadero natural y refugio de los navegantes.
A fines de la década del 80 se empieza a gestar un nuevo salto cualitativo en el crecimiento del puerto. Como en otras oportunidades, éste está ligado a un aumento de la profundidad del canal de acceso e interior del puerto que se logra con la obra de dragado llevada a cabo por el gobierno nacional entre los años 1989 y 1992, y que con la extracción de cincuenta millones de metros cúbicos de material a un costo aproximado de doscientos millones de dólares, permite la navegación de buques de hasta 45′ de calado.
Esta excepcional obra de la ingeniería portuaria abre al puerto un panorama de incalculable magnitud al convertirlo en el principal puerto de ultramar argentino por su profundidad y excelente vinculación vial y ferroviaria con los centros de producción y consumo.
Las posibilidades comerciales que se generan a partir de la mayor profundidad del canal de acceso ya han empezado a concretarse a través de inversiones privadas de gran magnitud. En el año 1993 se construyó una nueva terminal para la carga de cereales y subproductos, y las terminales existentes han ampliado su capacidad de almacenaje, recepción y carga con inversiones varias veces millonarias.
El Polo Petroquímico más grande de la Argentina instaló sus plantas en nuestro puerto. Actualmente dos nuevos grandes proyectos, de minería y de granos y biocombustibles, demuestran que el crecimiento de este puerto no se detendrá.
A días de cumplir 15 años como primer puerto autónomo del país, podemos decir que las expectativas de los más optimistas han sido superadas. Esto genera un compromiso social y económico para con la comunidad y los inversores.
Somos una "empresa de servicios", y nuestro plan director, elaborado hace más de diez años, ya contemplaba lo que en aquel momento era, al menos para nuestra zona, el embrión de la Responsabilidad Social Empresaria.
Así, todos los pasos que se van dando en cumplimiento de los objetivos de desarrollo físico y económico del puerto, nunca dejan de tener en cuenta el impacto que estas medidas pueden tener en todo lo que nos rodea: nuestra propia gente, los clientes, los proveedores y fundamentalmente, la comunidad. Esa comunidad a la que en algún momento casi se le cerró el acceso al mar y por la que hoy estamos trabajando con programas sistemáticamente elaborados, que paso a paso se van concretando, tendientes a acercarlos nuevamente al mar.
También participamos activamente en las actividades comunitarias que consideramos prioritarias para el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros vecinos y la protección del medio ambiente. Esto, seguramente, es solo una parte de lo que implica la Responsabilidad Social Empresaria.
Paralelamente, estamos llevando las condiciones de operabilidad de nuestro puerto a un standard equiparable a la de los mejores puertos del mundo, implementando sistemas de seguridad, monitoreo, guía y normas de trabajo de acuerdo a lo que hoy exigen los acuerdos internacionales. Esto seguramente es también Responsabilidad.
Somos controladores de los usuarios del puerto para que estas normas que nosotros implementamos y pregonamos, sean aplicadas estrictamente por los operadores. La seguridad del puerto es responsabilidad de todos los que en él actuamos.
Un momento histórico
El próximo paso es realizar un nuevo planeamiento estratégico de la actividad portuaria y del puerto en sí, pensando en su expansión territorial, situación inevitable no solo por la ubicación y calado del mismo, sino por el crecimiento de la producción nacional y de la demanda internacional de estos productos.
Estamos ante un momento histórico que no podemos dejar pasar. Este planeamiento apunta a definir las nuevas obras que necesita el puerto y las obras que otros organismos deben encarar, en forma urgente, como pueden ser los accesos ferroviarios y carreteros. Trabajamos activamente con todos los organismos que tienen incumbencia y responsabilidad en estos temas, provinciales, nacionales e internacionales.
Actuamos mancomunadamente con la Municipalidad de Bahía Blanca y las entidades representativas de la ciudad en todos aquellos proyectos que apunten al crecimiento de la misma, aún de aquellos no directamente ligados al puerto. Nuestra filosofía está guiada por el axioma de que si crece uno crecemos todos.
Relacionado con este paradigma, no puede dejarse de hacer una referencia al reciente convenio que CGPBB firmó con la Municipalidad de Bahía Blanca para el redimensionamiento y rectificación del último tramo del canal municipal de desagües pluviales en la zona ex Cangrejales (donde se ubica la planta de Profertil), de Ingeniero White, obra considerada de extrema importancia para la evacuación de las aguas de lluvia en la mencionada localidad portuaria.
Con el aporte de 1.440.000 pesos por parte del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB), la comuna llevará adelante la obra. La intervención mejorará sustancialmente el funcionamiento del pequeño canal existente, de 830 metros de longitud, que pasará a tener una capacidad de transporte de 14 metros cúbicos, con destino final al mar.
El aporte de fondos por parte del CGPBB es consecuencia del acuerdo marco firmado entre ese organismo y la Municipalidad, en 2005, siendo este convenio de aplicación el primero en acordarse.
Trabajamos, además, en la conformación de una mesa de responsabilidad social-empresarial, mediante la que se buscará que las empresas radicadas en Ingeniero White colaboren de manera directa con el desarrollo de la población.
Vamos a apoyar a aquel que viene a invertir y a mejorar su industria en Bahía Blanca, pero también necesitamos contar con su ayuda para desarrollar los sectores cercanos al puerto. En ese aspecto, White es un área de oportunidad en la que tenemos que entablar un círculo virtuoso donde profundicemos nuestro perfil industrial pero acompañado de un sentido de responsabilidad social.
Política integral de obras
La idea que impulsa el Consorcio y la Comuna consiste en la implementación de una política integral de obras, en la que las empresas radicadas en la zona portuaria asuman un compromiso con el desarrollo urbanístico del lugar.
Por su parte, la Municipalidad, como parte en esta asociación, anunció la apertura de ofertas para el próximo 21 de agosto de la obra de repavimentación y ensanchamiento de la avenida Dasso, una de las principales de la vecina localidad, con aporte de dinero de la Asociación de Industrias Químicas de Bahía Blanca (AIQBB).
El presidente del Consorcio anticipó que las inversiones que se realizarán en el puerto en el mediano plazo harán que duplique su capacidad de despacho en la próxima década.
Por eso es menester trabajar sobre Ingeniero White. Estamos haciendo un gran esfuerzo para hacer otro puerto y con más razón debemos mejorar su relación con la ciudad. Hay que animarnos a poner el primer ladrillo del frente costero y, aunque no lo vamos a concretar de un día para otro, intentaremos mejorar la relación entre el vecino y la costa atlántica, quizás a través de potenciar el viejo basural y el balneario Maldonado, generando un espacio recreativo donde podamos encontrarnos definitivamente con el mar.
La Agencia de Desarrollo, recientemente creada por el Municipio será, sin lugar a dudas, una herramienta fundamental para potenciar todos los proyectos y acercar nuevas propuestas que sumen al crecimiento de la ciudad y la región.
Por JORGE OTHARAN
Presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca.
20/07/08
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA
