Ya es de noche en Mar del Plata y, al lado del mar, la brisa sopla y la bruma molesta. Ya no son los casi 25 grados de la tarde. Apenas llega a diez. Pero, mientras la gente se hace una bolita en la playa, con su abrigo y quizá con un mate o una cerveza motivada por la propuesta de surf nocturno, ellos se calzan los neoprene, toman sus tablas y corren al agua.
Ya es de noche en Mar del Plata y, al lado del mar, la brisa sopla y la bruma molesta. Ya no son los casi 25 grados de la tarde. Apenas llega a diez. Pero, mientras la gente se hace una bolita en la playa, con su abrigo y quizá con un mate o una cerveza motivada por la propuesta de surf nocturno, ellos se calzan los neoprene, toman sus tablas y corren al agua.
Pican desde la arena, tiran la tabla al agua, se suben de pie y entran al mar con el envión, en un movimiento que a cualquier otro le generaría una dura caída. Pero a ellos no. Tienen entre 18 y 25 y son de lo mejor de su deporte en América.
Aman el surf. Por eso no les importó dejar el After de Corona en Samsara Beach, y recorrieron los pocos metros que separan la disco de la playa para competir en este evento que forma parte del Rip Curl Pro Argentina, la fecha del mundial que volvió a la Argentina tras 12 años (hoy siguen los octavos de final) y reparte 55.000 dólares en premios.
La pasión pudo más. Ni el frío incipiente ni la noche pudieron pararlos. Tampoco el cansancio de haber competido o tenerlo que hacer al otro día. Una torre de iluminación encendió la noche y la luna llena colaboró, logrando una visual alucinante. Y ellos, adentro, gozaron. Y deleitaron a las cerca de 600 personas que asistieron. Maniobras tan buenas como si fuera de día, como si conocieran el mar de memoria. Como si fuera su amigo de toda la vida. Alex Chacón, de Brasil, se llevó el triunfo y los 2.500 pesos en premios de la empresa Proenter, la organizadora. Otro evento de lujo y singular que sólo el surf puede generar.
31/03/13
ÁMBITO.COM
