Las perlas y su historia son objeto de una gran exposición en el museo Victoria y Alberto de Londres que comienza hoy y reúne doscientos valiosos ejemplares. La perla que incrustada en un pendiente llevaba el rey Carlos I de Inglaterra al ser decapitado en 1649, el collar que el beisbolista Joe di Maggio le regaló a la actriz Marilyn Monroe, o alguna de las joyas de la Corona francesa que se vendieron tras la Revolución son sólo algunas.
Las perlas y su historia son objeto de una gran exposición en el museo Victoria y Alberto de Londres que comienza hoy y reúne doscientos valiosos ejemplares. La perla que incrustada en un pendiente llevaba el rey Carlos I de Inglaterra al ser decapitado en 1649, el collar que el beisbolista Joe di Maggio le regaló a la actriz Marilyn Monroe, o alguna de las joyas de la Corona francesa que se vendieron tras la Revolución son sólo algunas.
“Estamos explicando la historia de las perlas a través de la historia”, contó Beatriz Chadour-Sampson, curadora de la exposición. “En Roma eran un signo de lujo y poder, autoridad y rango. En el período medieval se comparaba el nacimiento de una perla con la Inmaculada Concepción de María. Siempre fueron símbolos de tristeza y pena pero también de alegría. Se decía que eran lágrimas de Dios caídas en el mar”, dijo Chadour-Sampson.
La muestra cuenta la historia de las perlas, descubiertas hace tres mil años en el Golfo Pérsico, y que luego fueron comercializándose por el mundo. El valor de cada pieza dependía de su calidad, basada en la forma, color y tamaño, que podía variar de forma extraordinaria y que sólo los pescadores más calificados lograban identificar.
El momento de mayor auge en la historia de las perlas llegó con la Edad Media, cuando su posesión ya no solo se asoció a lujo y poder, sino también a pureza, y pasó a formar parte de la imaginería de la Iglesia Católica, representada en la exposición por una biblia con perlas incrustadas que es de 1886.
La nobleza es otra de las protagonistas, que incluye retratos de nobles a través de los siglos en los que las perlas son una parte fundamental de sus atuendos. Entre ellas, se destacan el pendiente del rey Carlos I de Inglaterra (1600-1649), los botones del rey Jorge III (1738-1820), un anillo de la reina María II (1662-1694) y tiaras procedentes de la familia de María Antonieta (1755-1793). Ya más reciente, las perlas originales también despertaron el interés de actrices famosas como Marilyn Monroe, cuyas perlas son otro de los platos fuertes de la exposición.
“En la actualidad, las perlas más raras son las más apreciadas”, explicó Chadour-Sampson ante una colección de modernos diseños de perlas, que van desde una tarántula hasta una pequeña representación de la Estatua de la Libertad.
“Perlas”, que podrá visitarse hasta el 14 de enero, cierra su recorrido con una representación del actual modelo de fabricación de perlas a escala masiva en China, a través del cultivo de ostras de agua dulce en lagos. Un modelo que, aunque añade el desafío de la falsificación, también permite que esta prestigiosa joya sea más accesible.
21/09/13
CLARIN

