“Cualquier fluctuación puede reducir la biomasa y provocar pánico en el sector pesquero”

“Cualquier fluctuación puede reducir la biomasa y provocar pánico en el sector pesquero”

La investigadora del Inidep e integrante del Proyecto Merluza, Claudia Dato, confirmó los riesgos que sufre la pesquería al estar sostenida predominantemente por la captura de ejemplares en desarrollo. Lo hizo al iniciar una nueva evaluación del recurso abordo del "Capitán Oca Balda".

La investigadora del Inidep e integrante del Proyecto Merluza, Claudia Dato, confirmó los riesgos que sufre la pesquería al estar sostenida predominantemente por la captura de ejemplares en desarrollo. Lo hizo al iniciar una nueva evaluación del recurso abordo del "Capitán Oca Balda".

Minutos antes de comenzar la campaña global de merluza como jefa científica, Claudia Dato conversó con Pescare.com.ar sobre las particulares que tendrá la evaluación. Además, repasó las variables que evidencian la fragilidad de la pesquería.

– ¿Cuáles son las características salientes de la campaña y sus principales objetivos?

– La campaña va a cubrir el área entre los 34º y 48º de latitud sur; y entre los 50 y 200 metros de profundidad. Es decir, la mayor parte del área de distribución de la especie. El objetivo principal es obtener índice de biomasa y abundancia de la especie. También buscamos tener una imagen lo más precisa posible del estado de la población en todos sus aspectos, para lo cual hacemos una serie de lances que se vienen repitiendo desde el año 96. Esto después nos permite comparar.

– Sin embargo, ahora sufren la ausencia de un buque…

– Bueno, la campaña normalmente la hemos hecho con los dos buques porque la intención es acortar el tiempo y así tener una imagen más puntual. Veníamos haciendo el sur del 41º con el “Holmberg” y el norte del 41º con el “Oca Balda”, saliendo los dos barcos a la vez. Pero ahora el “Holmberg” está en reparaciones y decidimos hacerlo sólo con el “Oca Balda” en toda el área de distribución. Serán tres etapas de 25 días cada una.

– ¿Cómo afecta a la campaña esta situación?

– Te diría que es importante que para octubre tengamos terminada el área sur, la zona más crítica, porque entonces ya empiezan los desplazamientos con el objetivo de reproducción. En cambio, en el área norte como la reproducción se da sobre el otoño, si llegamos un poquito entrada la primavera, no habría problemas.

– Los últimos informes técnicos hablan de fallas en los reclutamientos; pero no establecen claramente sus causas. ¿Podemos fijarlas en la sobrepesca o también es necesario considerar algunos factores naturales desfavorables?

– Es un poco de todo. Las fallas en los reclutamientos son cuestiones aleatorias, pueden suceder naturalmente. En general, el área de concentración de juveniles está protegida en su mayor parte con una veda nacional; pero en el Golfo San Jorge, que también es un área de cría, no está del todo protegida. De cualquier manera, es necesario tener en cuenta que por la sobreexplotación que viene sufriendo, la pesquería está sostenida por las edades 1 y 2. Esto hace que cualquier fluctuación produzca una baja de la biomasa y el pánico correspondiente en el sector pesquero.

– Desde la Cámara de Armadores insisten en que la subida de los congeladores al norte del 48º provocó la merma del recurso. ¿Tiene esta postura un respaldo científico?

– Yo creo que se dice eso con un criterio más comercial; pero es un tema sobre el que no querría verter opinión. La flota que afecta al recurso es muy grande, está sobredimensionada hace ya muchos años. Todos tienen sus razones para decir que la culpa es del otro. Es obvio que al recurso lo están apretando de todos lados; pero, bueno, eso es parte del Gobierno central que dicta las medidas de manejo.

– Volvamos a tu tarea específica. ¿El resultado de la investigación que inician hoy servirá para establecer la captura máxima de 2008?

– Es uno de los puntos que se tienen en cuenta. Esto quiero recalcarlo en particular porque hay una cierta desesperación cuando está por terminar la campaña para ver cuánto dio, como si fuera un número mágico. En realidad, los datos de la campaña luego se complementan con la estadística pesquera, el muestro de desembarques y la información que aportan los observadores de abordo para darnos una imagen integral del estado de la pesquería. A partir de ahí, desarrollamos los modelos de proyección para establecer, bajo distintos escenarios, la captura máxima biológicamente aceptable.

– A propósito, ¿seguirán manejando escenarios con capturas máximas que plantean la recuperación de la merluza a largo plazo? Dada la situación crítica, ¿no sería conveniente reducir las opciones y manejar variables de corto plazo?

– Es un tema que no me compete en particular. El tema de evaluación lo maneja otro grupo dentro del proyecto.

16/08/07
WWW.PESCARE.COM.AR

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