Crece la expectativa por el turismo de cruceros, que ha sido esquivo para Santa Cruz. Los pasajeros, unos 40, que llegarán a bordo del “Polar Pioneer” están interesados en conocer, entre otras cosas, los miradores de Darwin.
Crece la expectativa por el turismo de cruceros, que ha sido esquivo para Santa Cruz. Los pasajeros, unos 40, que llegarán a bordo del “Polar Pioneer” están interesados en conocer, entre otras cosas, los miradores de Darwin.
La directora de Turismo de Puerto Deseado confirmó que el viernes 8 de abril amarrará en el muelle de la ciudad el buque de expedición “Polar Pioneer”, de bandera rusa, que, según la información disponible, fue construido en Finlandia en 1985 como barco oceanográfico reforzado para hielo.
De esta manera se cumplirá una de las aspiraciones de la ciudad de la ría en el aspecto turístico, en cuanto a lograr que los cruceros toquen su puerto. En principio, el “Polar Pioneer” sólo permanecería durante algunas horas en la localidad, pero los mismos pasajeros solicitaron quedarse durante dos días para poder elegir distintos recorridos y tener tiempo libre para sus paseos.
Los aproximadamente cuarenta pasajeros que vendrán en el “Polar Pioneer” son provenientes de distintos países e inician su periplo en el puerto de Ushuaia, Tierra del Fuego, y luego se dirigen a la Antártida, Islas Malvinas y Punta Quilla. Luego de permanecer dos días en Puerto Deseado, tocarán Camarones, Puerto Madryn, y finalizarán en el puerto de Mar del Plata. El buque fue modificado en el año 2000 para alojar confortablemente a cincuenta y cuatro pasajeros y navegó varios años las aguas de la costa norte de la ex URSS. Cuenta con un área combinada de bar-sala de estar-biblioteca, y se lo considera excelente para cruceros y expediciones polares, debido a la fortaleza, maniobrabilidad y poco número de cabinas.
La funcionaria municipal detalló que “todas las cabinas tienen ventanas del tipo portillas y un amplio espacio interior”. El capitán y su tripulación se encuentran entre los más experimentados navegantes en hielo del mundo. El puente del buque, amplio y prolijo, está siempre abierto a los pasajeros y las cubiertas son ideales para una buena vista. Entre las alternativas que están a disposición de los visitantes, se encuentra el trekking por la costa de la ría, observando la rica fauna marina y terrestre que forma parte de la reserva natural y sus áreas protegidas. Además se les propondrá visitar el Museo Mario Brozoski y la Estación Ferroviaria, además de los Miradores de Darwin y el faro de Cabo Blanco, a ochenta kilómetros de la zona urbana. (Fuente: El Orden)
31/03/11
LA OPINIÓN AUSTRAL
