Los pasajeros arriban y parten de un viejo galpón reciclado en 2001. Ayer llegaron cinco barcos con cerca de 10 mil turistas. Hubo que montar una carpa a siete cuadras para que realizaran sus trámites. En el Puerto reconocen que el lugar está preparado para recibir hasta tres buques.
Los pasajeros arriban y parten de un viejo galpón reciclado en 2001. Ayer llegaron cinco barcos con cerca de 10 mil turistas. Hubo que montar una carpa a siete cuadras para que realizaran sus trámites. En el Puerto reconocen que el lugar está preparado para recibir hasta tres buques.
De la mano del boom del turismo, cada vez más cruceros pasan por el Puerto de Buenos Aires. Sin embargo, semejante desarrollo tomó por sorpresa a la infraestructura. Mientras se espera la llegada de cada vez más buques, la terminal Quinquela Martín, donde bajan y suben los pasajeros, empezó a dar muestras de agotamiento. Ayer, con la llegada de cinco barcos en un mismo día, otra vez se vio desbordada. Por eso, los operadores turísticos reflotaron un viejo reclamo: la construcción de un puerto especial para los gigantes del agua.
La primera alarma sonó el 9 de diciembre, cuando arribaron simultáneamente tres cruceros, lo que significó que 11.000 personas, entre turistas y tripulantes, pasaron por la terminal. Pero las instalaciones no dieron abasto: bajo un calor agobiante, los pasajeros se encontraron con falta de lugar para despachar o retirar las valijas, largas colas para en Migraciones, falta de taxis y otros inconvenientes.
A raíz de esto, los operadores turísticos convocaron a reuniones a los responsables de Migraciones, Aduana, Prefectura y la Administración General de Puertos. Es que había otra fecha crítica: ayer, cuando estaba agendado el arribo y partida de cinco cruceros, con un total de 12.800 personas. Gracias a esas reuniones, se pudo crear un dispositivo especial, con más puestos de Migraciones, más personal para despachar valijas y otras medidas.
Pero igual hubo inconvenientes. La terminal Quinquela Martín (queda en Ramón Castillo y Avenida de los Inmigrantes, y es un viejo galpón reciclado en 2001) volvió a mostrar falta de espacio y cuellos de botella para retirar el equipaje y tomar taxis.
Además, la empresa MSC Cruceros, una de las cinco que operan este segmento turístico (las otras son Costa, Royal Caribbean, Princess y NCL) tuvo que recibir a sus pasajeros en dos carpas montadas a siete cuadras de la terminal. La gente tuvo que esperar horas bajo el sol para despachar las valijas, pasar por Migraciones y acceder al MSC Sinfonía a través de colectivos de línea alquilados.
Estos problemas contrastan mucho con dos aspectos propios del turismo de cruceros. El primero, que se trata de viajes con un servicio de alto nivel (el paquete cuesta unos 2.000 dólares), que nada tiene que ver con la escasa infraestructura portuaria. El segundo, que suena incoherente que mientras desde el Estado se alienta el crecimiento del turismo, la terminal no de abasto.
Por eso, y como ya se sabe que la actividad seguirá creciendo, los operadores turísticos reclaman una terminal especial. "El Puerto es de carga, no está pensado para el turismo. Pero si queremos hacer crecer este segmento, hace falta invertir en infraestructura", aseguró Roberto Fusaro, director ejecutivo de MSC Cruceros.
En el Gobierno de la Ciudad están de acuerdo. "El turismo genera una gran actividad para Buenos Aires, los visitantes gastan mucho dinero aquí. Y en cuanto a los cruceros, aspiramos a que lleguen cada vez más, es una de las prioridades de la gestión. Pero el Puerto sigue perteneciendo a la Nación, no a la Ciudad. Sí buscaremos llegar a acuerdos con el Gobierno nacional para tratar de mejorar la infraestructura", afirmó Hernán Lombardi, ministro de Cultura y titular de la agencia de Turismo del Gobierno porteño.
La idea de construir un espigón especial para los cruceros data de 2001. En aquel momento, cuando se inauguró la actual terminal se dijo que sería sólo provisoria, porque para 2004 iba a estar construido el puerto definitivo. Nada pasó. Y hoy, entre los actores del mercado se sabe que hay proyectos de algunas empresas para hacerse cargo de la construcción, a cambio de una posterior concesión.
Pero por ahora no hay certezas respecto de esta obra. Jorge Falcón, gerente de Relaciones Institucionales de la Administración General de Puertos, le comentó a Clarín: "Por norma, el puerto no permite el ingreso de más de tres cruceros por día, salvo en ocasiones especiales como las del 9 de diciembre o la del domingo (por ayer). Pero en los días normales la terminal Quinquela Martín alcanza. Lo que sí hace falta es un muelle especial para los cruceros. Ese proyecto está en estudio, y tal vez este año pueda quedar definido".
Por Pablo Novillo
07/01/08
CLARIN

