(FNM) Por primera vez en décadas, las empresas de petróleo y gas están modernizando sus plataformas de perforación más envejecidas, aumentando los beneficios de los fabricantes de equipamientos utilizados en dos áreas en gran expansión: la perforación offshore en alta mar, y la fractura hidráulica, o “fraking”, en las exploraciones en tierra. (FNM) Por primera vez en décadas, las empresas de petróleo y gas están modernizando sus plataformas de perforación más envejecidas, aumentando los beneficios de los fabricantes de equipamientos utilizados en dos áreas en gran expansión: la perforación offshore en alta mar, y la fractura hidráulica, o “fraking”, en las exploraciones en tierra. Las mayores beneficiarias – las fabricantes de plataformas National Oilwell Varco Inc. y Cameron International Corp., ambas con sede en los Estados Unidos-, no son muy conocidas fuera del sector de combustibles, pero están embolsando ganancias récord y comprando a sus competidoras más chicas. Estas compañías proveen piezas y sistemas para plataformas petrolíferas, que son construidas en astilleros para las empresas dedicadas a la perforación. Estas, a su vez, son contratadas por las empresas productoras de combustibles. El “boom” de los fabricantes de equipamientos pasa por la demanda tanto de nuevas plataformas de perforación, como de dispositivos de seguridad capaces de soportar condiciones extremadamente duras. El sector está siendo impulsado por el aumento de la exploración marítima, provocado por los altos precios del petróleo, y por el hecho de que las perforadoras están enfrentando más exigencias regulatorias después del derrame de petróleo de la plataforma “DEEPWATER HORIZON”, en 2010, que las llevó a incrementar las medidas de seguridad. National Oilwell Varco, el mayor fabricante de equipamientos para plataformas petrolíferas, con un valor de mercado de USD 34.500 millones, dio a conocer en julio un lucro operacional trimestral récord de USD 907 millones, con una facturación de USD 4.700 millones en el segundo trimestre, que significó un aumento del 35%. El valor de las acciones de la empresa, que tiene sede en Houston, Texas, aumentó un 29% en relación a un año atrás. Nombres menores en el sector de equipamientos para plataformas, también dieron a conocer balances con mayores ganancias en el segundo trimestre. La noruega Aker Solutions ASA tuvo un lucro cercano a los USD 114 millones en el último trimestre, un aumento de más de cinco veces en relación con el año anterior. La división de petróleo y gas de General Electric Co. Registró beneficios por USD 535 millones en el segundo trimestre, con un aumento anual del 11%. Hasta hace poco tiempo, “no se había registrado una renovación importante de la flota en toda una generación”, explica Tom Curran, analista senior de Wells Fargo Securities LLC. Después de un boom en la construcción de plataformas entre los años 1970 y 80, el sector encargó solo 92 plataformas offshore entre 1989 y 2003, es decir, menos de una por mes, agregó. Las órdenes de construcción de nuevas plataformas comenzaron a incrementarse en 2004, pero se estancaron durante la crisis financiera mundial de 2008, para retomar el ritmo a partir de 2010. En lo que va del año 2012, el promedio es de ocho por mes. Los analistas dicen que la tendencia debe continuar, pues muchas plataformas, tanto en el mar como en tierra, tienen más de 30 años de edad y no son adecuadas para a perforación en aguas profundas ni en formaciones de esquistos, dos ambientes que presentan grandes desafíos técnicos y que son los más promisorios del planeta para la exploración petrolífera. La marea favorable para los fabricantes de equipamientos también está alimentando una onda de consolidaciones. El mes pasado, National Oilwell Varco pagó USD 2.500 millones por la compra de Robbins & Myers Inc., que fabrica motores y dispositivos de seguridad cruciales en las perforaciones de esquistos. Fue la 14º adquisición de la empresa en lo que va del año, en una fiebre de compras que ya totaliza USD 4.700 millones. Irónicamente, la falta de un dispositivo de seguridad esencial a bordo de la plataforma “DEEPWATER HORIZON” terminó transformándose en una mina de oro para los fabricantes de equipamientos. Cuando el gas subió a través de una capa de cemento defectuosa en el fondo del pozo de Macondo, de BP PLC, en el Golfo de México, la denominada BOP (Blow-Out Preventer), una válvula de seguridad diseñada para evitar la explosión del pozo, fabricada por Noticia relacionada: Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: The Wall Street Journal y Portos e navios. 18/09/12 FUNDACIÓN NUESTROMAR

