Iniciativa de la UIA y la CAC- Estará integrado por 24 representantes de las dos entidades; buscan “ventajas económicas concretas”.
Iniciativa de la UIA y la CAC- Estará integrado por 24 representantes de las dos entidades; buscan “ventajas económicas concretas”.
Diez mil millones de dólares son un motivo más que suficiente para que dos entidades "que parecen tener intereses diferentes pero problemáticas comunes" decidieran darle vida al Consejo de Cargadores.
Los presidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Juan Carlos Lascurain y Carlos De la Vega, hicieron el anuncio la semana pasada.
"El objetivo es optimizar la logística y la carga de las empresas, volverse un interlocutor válido y obtener ventajas económicas concretas", sintetizó Lascurain. De la Vega adelantó que el consejo "trabajará especialmente para que las pymes exportadoras e importadoras tengan la capacidad que por sí solas no tienen para negociar fletes y otras cuestiones de logísticas".
La idea del Consejo de Cargadores es, tal como dijo Juan Carlos Mondello, uno de los dos secretarios que tendrá la asociación, que "la carga tenga una voz profesionalizada para discutir las cosas que están mal".
Para tener noción de la relevancia del tema, es bueno saber que el comercio exterior del país (sumadas exportaciones e importaciones) ronda los 80.000 millones de dólares, y que entre el 5 y el 15 por ciento de ese total es costo de transporte y logística.
"En la Argentina se pagan en concepto de flete entre 8000 y 10.000 millones de dólares al año. Imaginen lo importante que sería reducir esos costos un 2 o 3 por ciento", deslizó De la Vega.
Jorge Rey Iraola, el secretario del consejo en representación de la UIA, comentó que "la logística, en general, no fue un tema prioritario hasta ahora, cuando todos se dieron cuenta de la importancia de esa parte del proceso en los costos finales".
De la Vega fue el encargado de enumerar algunos de los puntos del temario que pretende enfrentar el Consejo de Cargadores: la instrumentación del nomenclador portuario uniforme; la atención y los costos de los pasos fronterizos; la agilización de los despachos aduaneros; los costos de las terminales aéreas; las tasas portuarias y "todo lo que tenga que ver con el proceso de facilitación para la mercadería".
Rey Iraola explicó a LA NACION que el consejo no negociará tarifas puntuales, sino "condiciones generales y estructurales", y que en los planes cercanos figura tomar contacto con los gremios, las autoridades de los organismos públicos ligadas con el tema y representantes del sector privado.
Las fuentes consultadas por LA NACION coincidieron en señalar que el comercio exterior enfrenta hoy medios de transporte muy concentrados y sin controles específicos.
Hasta el 30 de septiembre, entraron y salieron del puerto de Buenos Aires 638.800 TEU (unidad de medida equivalente a un contenedor de 20 pies), con una proyección al 31 de diciembre de 852.000 TEU. Si se tiene en cuenta que el valor del flete ronda los US$ 1800 por unidad, se llega a una cifra que supera los US$ 1500 millones anuales.
"Estos fletes y servicios que paga la carga no tienen ningún control por parte de la autoridad gubernamental, pero lo más lamentable es que no existe ninguna oficina que registre las tarifas de estos servicios por lo que la carga no tiene el ámbito de contención competente y preparado profesionalmente para valorar tarifas y cargos como el recargo por combustible, peaje, doble imposición del THC (Terminal Handling Charge) y gastos de documentación, entre otros. La cifra amerita que alguien del Gobierno se preocupe. Nosotros empezamos a hacerlo con el Consejo de Cargadores", dijo Mondello.
La bandera que levantan los fundadores del consejo es que "mejorar las condiciones de la carga es mejorar la competitividad de las empresas".
"Es necesario tener mucho equilibrio y paciencia, informar al exportador e importador que nunca le dieron importancia al tema de la logística, y a quienes cobran las tarifas", concluyeron Rey Iraola y Mondello. Por Florencia Carbone
04/12/07
LA NACION
