Exigen que sea urgente, mediante una nota enviada a la Prefectura, en la que reiteran el perjuicio que genera para las empresas. Avisaron que los marineros se niegan rendir el examen.
Exigen que sea urgente, mediante una nota enviada a la Prefectura, en la que reiteran el perjuicio que genera para las empresas. Avisaron que los marineros se niegan rendir el examen.
Un grupo de armadores costeros envió ayer una carta a la Delegación local de la Prefectura Naval Argentina en la que se solicita la suspensión de la Ordenanza 3/09 que incluye la figura del segundo patrón en las embarcaciones de la pesca costera para mejorar las condiciones de seguridad en la navegación.
La nota, a la que accedió REVISTA PUERTO, fue dirigida al Prefecto Mayor Ricardo Fortini, en su carácter de jefe de la Prefectura Mar del Plata y fue rubricada por un par de decenas de armadores.
“Advirtiendo que esta norma genera un grave perjuicio a las economías de nuestras empresas, solicitamos que en forma URGENTE (sic), se suspenda la aplicación de la misma para la zona marítima que comprende a las embarcaciones de este puerto y se permita el despacho a la pesca con un solo patrón, como se ha hecho habitualmente desde hace más de 50 años”, dice el último párrafo de la nota.
A partir de la aplicación de dicha ordenanza, en el muelle del puerto local hay cinco embarcaciones costeras retenidas con el certificado de seguridad caído y sin poder renovarlo ante la ausencia de patrones capaces de embarcar.
La Prefectura, en medio de órdenes ambivalentes, intentó organizar un curso de capacitación para que sean los primeros pescadores quienes ocupen ese rol. Pero de los cinco candidatos que mandó la Asociación de Pesca Costera la semana pasada para someter a examen, todos fueron reprobados.
Guillermo Soldini, miembro de la Asociación, mostró su disgusto con el fracaso de la exigencia académica. “Le preguntaron cosas que no sabía ni un capitán”, aseveró la semana pasada.
Ahora en la nota enviada a la Prefectura, los armadores informaron que “los marineros que completan la dotación de los buques, se niegan a rendir el examen y se niegan a asumir la responsabilidad que les compete a los capitanes”.
En este cambio de postura de los armadores habría sido decisivo la constante modificación del proceso de capacitación que ha exhibido la Prefectura en todo este conflicto.
Fuentes armatoriales no dejaron de destacar la buena predisposición que en el inicio de las negociaciones encontraron en la fuerza y que posibilitó en principio un aplazo de 120 días en la entrada en vigencia de la ordenanza dictada por la Policía de Seguridad de la Navegación de Prefectura.
Pero ahora no ocultan su fastidio por lo engorroso que se presentó el trámite y por la inflexibilidad para negociar una nueva prórroga hasta tanto, al menos, haya patrones disponibles para ocupar el lugar que exigen.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
27/07/10
REVISTA PUERTO

