La construcción naval en los grandes astilleros chinos y coreanos está atravesando un mal momento, al menos desde agosto del pasado año. Uno de los mayores astilleros del mundo, Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering (DSME), anunció recientemente serios recortes de personal. Por su parte, el astillero chino Qingdao Yangdan Shipbuilding se enfrenta estos días a violentas protestas de sus trabajadores, que reclaman los salarios que les deben desde mediados del pasado año.
La construcción naval en los grandes astilleros chinos y coreanos está atravesando un mal momento, al menos desde agosto del pasado año. Uno de los mayores astilleros del mundo, Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering (DSME), anunció recientemente serios recortes de personal. Por su parte, el astillero chino Qingdao Yangdan Shipbuilding se enfrenta estos días a violentas protestas de sus trabajadores, que reclaman los salarios que les deben desde mediados del pasado año.
A ellos hay que añadir, el cierre de los astilleros chinos de Zhejiang (Zhejiang Hexing Shipyard) ordenado por las autoridades locales por falta de seguridad en sus instalaciones. Según el informe de la inspección de trabajo, el astillero no cumple las mínimas condiciones de protección laboral para sus empleados y carece de los medios contra incendios imprescindibles. No hay fecha prevista para la reapertura.
Daewoo teme incluso por la quiebra de la instalación y ha pedido a los trabajadores y a los bancos grandes recortes salariales y una severa quita de su deuda a fin de poder subsistir.
Las dificultades de Qingdao Yangdan Shipbuilding están motivadas, según la propia empresa, por la anulación de un contrato para la construcción de dos bulkcarriers de 206.000 toneladas de porte bruto, encargados por la empresa suiza Trafigura, que habían de ser entregados a lo largo de este año. (Naucher)
20/05/16

