Utilizar viejos yacimientos petroleros o minas como almacenes subterráneos podría ser una de las soluciones para que los gases no sigan contribuyendo.
Utilizar viejos yacimientos petroleros o minas como almacenes subterráneos podría ser una de las soluciones para que los gases no sigan contribuyendo.
Enterrar el CO2 emitido por las grandes instalaciones industriales para evitar que se expanda en la atmósfera es una de las soluciones presentadas por los expertos mundiales del clima en Bangkok, pero esta tecnología todavía no ha demostrado su eficacia.
La idea consiste en captar el dióxido de carbono emitido por los gases de las centrales térmicas tradicionales y las fábricas de cemento, transportarlo y enterrarlo en antiguos yacimientos de petróleo o de carbón, o en el fondo de los océanos.
Una vez enterrado, el CO2, uno de los principales gases con efecto de invernadero, ya no puede contribuir al calentamiento del clima.
"Eso forma parte de las opciones" examinadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (IPCC) reunido en Bangkok desde el lunes para estudiar la forma de disminuir el calentamiento climático, declaró a la AFP Renaud Crassous, del Centro Internacional de Investigación sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CIRED), del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia.
Esta tecnología, que todavía se encuentra en su fase experimental, permitiría economizar aproximadamente 35% de las emisiones de CO2 de la siderurgia, de las fábricas de cemento y de las centrales eléctricas, que en 2004 representaban unos 29.000 millones de toneladas de CO2, precisó Crassous, que participa en las negociaciones actuales.
De cara al futuro
Un proyecto de "resumen para las personas que toman las decisiones" que el IPCC publicará el viernes, copia del cual obtuvo la AFP, destaca el interés de la tecnología CCS (Carbon Capture and Storage – Captura y Almacenamiento del Carbón) para equipar futuras centrales de carbón.
Para alimentar su crecimiento, países como China y la India deberán recurrir masivamente a las energías fósiles como el carbón.
"No podemos pedir a los chinos que dejen el carbón. Se reirían en nuestra cara", afirma Stephan Singer, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). "Hay que invertir lo antes posible en un estudio de viabilidad de la captura y almacenamiento del CO2", agregó.
Actualmente, esta tecnología es objeto de diversos experimentos en Europa y Estados Unidos.
Todavía hay que probar la viabilidad técnica y económica a gran escala. El costo de la captura del CO2 debe ser reducido para que la operación sea rentable para las industrias involucradas.
Por su parte, algunas organizaciones ecologistas denuncian los riesgos de escapes del CO2, y temen que las burbujas de gas suban a la superficie a través de fisuras.
03/05/07
EDICIÓN NACIONAL
