Consecuencias del incendio del rompehielos Irízar

La fragilidad de un sistema puesto a prueba por las circunstancias.

La fragilidad de un sistema puesto a prueba por las circunstancias.

(NM) El Rompehielos Almirante Irízar, es el buque principal para las campañas en la Antártida. Anoche se declaró el fuego en alta mar, aparentemente en el compartimiento de generadores de la nave, a 140 millas náuticas (260 km) de Puerto Madryn.

Los 296 tripulantes debieron escapar en botes salvavidas. No hay víctimas. Un petrolero panameño y un pesquero uruguayo recogieron a los náufragos.

El rompehielos "Almirante Irízar", buque emblemático de las campañas antárticas, se incendió anoche en alta mar, a 140 millas de Puerto Madryn, Chubut, y sus 296 tripulantes debieron escapar en botes salvavidas, informaron fuentes militares.

El siniestro se declaró cerca de las 22, aparentemente en el compartimiento de generadores de la nave, por motivos que todavía se desconocen.

La orden de evacuación fue dada una hora y media más tarde cuando el comandante de la nave, el capitán de fragata Guillermo Tarapow, consideró que el fuego no podía ser dominado y ponía en peligro a la tripulación.

Aviones P-3 "Orion", Beechcraft B-200 King Air y Gruman S-2T Turbotracker de la Armada sobrevuelan la zona con apoyo de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y un CASA  de la Prefectura Naval Argentina.

El incendio del rompehielos se inició el martes a la noche cuando el buque regresaba a Buenos Aires desde Ushuaia, ciudad más austral del país, tras cuatro meses de Campaña Antártica del verano austral 2006-2007.

"Afortunadamente no hay que lamentar víctimas" dijo el vicecomodoro Enrique Gómez Olivera, jefe de prensa del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, quién agregó que "no hay heridos, por lo menos de gravedad", tras el siniestro en el rompehielos.

El rompehielos había zarpado de la ciudad de Ushuaia, la más austral del planeta, y se dirigía a Buenos Aires, luego de permanecer cuatro meses en la Antártida cumpliendo uno de los dos viajes anuales que realiza al continente blanco para reaprovisionar a las bases argentinas. Todavía no esta claro si podrá permanecer a flote, o hay posibilidades de hundimiento, aunque si está claro que no se dispondrán de los servicios de este buque.

Sin embargo, ¿cuáles serán las consecuencias para la logística, abastecimiento, y otras tareas que realizaba el Irízar en las bases de la Antártida?

El rompehielos era el encargado de llevar a todo el personal científico y militar a la Antártida. Cuando llegaba diciembre, sus bodegas y camarotes salían repletos hacia el Sur para realizar la Campaña Antártica que es rigurosamente diseñada y planificada durante un año por miembros del Estado Mayor Conjunto y de la Dirección Nacional del Antártico, ente que se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Defensa.

El buque zarpaba de la Capital rumbo a Ushuaia y durante seis días de navegación por las costas atlánticas solía realizar tareas de control de pesca junto con aviones de la Armada por medio de modernos sistemas de comunicaciones.

Además de 6 bases argentinas permanentes, nuestro país mantiene 8 bases más que se abren durante el verano para continuar con investigaciones, sobre todo en el área biológica.

Además de estas adversas implicaciones, ¿ que sucederá con las operaciones de helicópteros de la Armada, ya que se han perdido en el Irízar los últimos 2 Sea King que se disponían?

Estos eran helicópteros Sikorsky AS 61 D, denominados H-3 Sea King, hasta ahora estaban operando en el Irízar el 2-H-233 y 2-H-235. Ambos helicópteros llegaron al país en 1972, es decir que tenían 35 años de actividad ininterrumpida.

En rigor son unidades equipadas para Guerra Antisubmarina pero, con pequeñas modificaciones, se convierten en medios para operaciones de Búsqueda y Rescate o, tal como se utilizan en el Irízar, para exploración y transporte de personal y carga en las bases.

Podían transportar 16 pasajeros o 3.000 kg. de carga, o una combinación de ambos. Las 2 unidades embarcadas en el rompehielos, eran las únicas operativas de la Armada, siendo los únicos helicópteros de esta fuerza para poder desarrollar misiones complejas.

En algunas bases en la Antártida es posible llegar con otros medios, pero en otras, como es el caso de Belgrano II, debido a la gran distancia que existe entre la costa o pie de hielo y la base, únicamente es posible el helitransporte.

El Ejército Argentino tiene 3 helicópteros Aeroespatiale Super Puma, mucho más modernos que los Sea King, con los cuales se alternaban en las tareas logísticas durante las campañas antárticas, pero se encuentran desafectados desde 2001 por falta de presupuesto para realizar su mantenimiento.

La Fuerza Aérea Argentina perdió su capacidad de helicópteros pesados en la guerra de Malvinas y nunca fue reequipada. Solía realizar las campañas con un helicóptero Boeing CH-47 Chinook, pero desde hace más de una década que no participa en estas tareas.

Una vez, determinadas las circunstancias que produjeron este evento, y a su vez, tratando de salvar la mayor parte de elementos materiales y conocimientos posibles, habrá que discutir y planificar como disminuir las consecuencias de la falta del Rompehielos Almirante Irízar, y programar para recuperar las capacidades perdidas.

11/04/07
FUNDACION NUESTROMAR

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