Este viernes se celebra el Día Mundial de los Océanos. Debido a la destrucción feroz de muchas especies la comunidad internacional está en alerta.
Este viernes se celebra el Día Mundial de los Océanos. Debido a la destrucción feroz de muchas especies la comunidad internacional está en alerta.
Como cada 8 de junio desde 1992 este viernes se celebra el día mundial de los océanos. "Thalassa" como llamaban los griegos al mar, es el mayor ecosistema de nuestro planeta. Es también el más desconocido, la humanidad ha explorado más la superficie de la Luna que los abismos oceánicos. Un informe de la Asociación Ñande Yby Nuestra Tierra alertó que hoy los océanos necesitan desesperadamente la ayuda del hombre, de la única especie que lo ha sobreexplotado sin piedad, y la única especie que irónicamente, puede salvarlo. A pesar de su extensión, los océanos no son ilimitados e invulnerables al daño ambiental. El desarrollo urbano y portuario en las zonas costeras ha causado contaminación, alta concentración de metales pesados y polución acústica. La sobrepesca ha llevado a muchas especies al borde de la extinción.
Pero el hombre es el único animal que mata no sólo para alimentarse, sino también por diversión y para llenarse el bolsillo, por lo cual a las altísimas estadísticas de capturas pesqueras que llegan a puerto debemos sumarles todas aquellas criaturas marinas que murieron y fueron arrojadas al mar como ser consideradas valiosos "trofeos" para los pescadores deportivos. Delfines del Plata, toninas overas, aves y tortugas marinas también son víctimas de las artes pesqueras, y las redes que se pierden en el mar -efectiva trampa mortal – continúan capturando peces en una macabra "pesca fantasma". No olvidemos los derrames de petróleo, las pruebas atómicas submarinas, la caza de ballenas, y desafortunadamente la lista de males sigue.
Una de las mayores tragedias que están sufriendo los océanos es la desaparición de sus dioses. Los más poderosos "aumakua" o divinidades protectoras de los hawaianos, los tiburones, están siendo víctimas de una depredación irracional. Más de 100 millones de tiburones mueren cada año, la mayoría para saciar la demanda de aletas para sopa en los mercados de China, Hong Kong, Singapur y Corea, entre otros países. Una vez capturados, a los tiburones se les corta las aletas, luego de lo cual son devueltos, -muchas veces aún con vida- al mar. Imposibilitados de nadar, quedan condenados a una larga agonía y a una cruel muerte por asfixia y desangramiento.
En la Argentina hay más de 35 especies de tiburones. Para muchas de ellas no contamos con datos acerca de sus poblaciones, otras están consideradas en peligro de extinción a nivel mundial.
Algunos ejemplos
El escalandrún está al borde de la extinción en aguas australianas, y quien pesca uno de estos tiburones en ese país puede recibir una multa de hasta 220.000 dólares.
El gatuso -cuyo filet conseguimos en cualquier pescadería- ya presenta indicios de sobreexplotación.
El pez ángel -que nos venden como "pollo de mar"- es un tiburón endémico del Atlántico sur, es decir que no existe en ninguna otra parte del mundo, por lo cual merece especial cuidado.
El bacota, premio mayor de los pescadores deportivos, tiene muy poca capacidad de recuperarse de la explotación. El cazón -que nos venden como "lomito de atún"- está considerado en alto riesgo de extinción a mediano plazo.
Así están las cosas hoy en día… llega otro 8 de junio que nos recuerda una parte vital de nuestro querido y maltratado planeta. Hay quienes se esfuerzan por recordar estas fechas como si eso fuera lo único importante… Lo más importante en definitiva es, hacer algo más que sólo recordar fechas. Las medidas administrativas sólo sirven para llenar papeles. Sería hora de ponernos a trabajar en serio. Empecemos por tomar conciencia, y a explicarles a aquéllos que no saben qué significa esto.
04/06/07
LA CAPITAL
